Esperan que nueva legislación prevenga que los Gobiernos incurran de manera excesiva en la solicitud de deuda. Salvador Esqueda Esqueda, presidente del CEINNOVA, sostuvo que cláusulas incluidas en la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios, tales como poner un límite a la capacidad de deuda, la necesidad de que sea aprobada por dos terceras partes del Congreso local y el hecho de que se requiera del beneplácito de la Federación, evitará que gobernantes hipotequen el futuro de la población, pero abogó porque la misma se perfeccione y se incluya a la iniciativa privada en este ejercicio de transparencia.

Sostuvo que la deuda y los intereses que ésta generan los termina por pagar el pueblo, pues el gobernante en turno pide la autorización al Congreso, saca el adeudo para el proyecto que presentó, pero son financiamientos que se pagan en plazos de 10, 20 ó 30 años, lo cual limita el crecimiento y los programas que quieran implementar futuros gobernantes.

Salvador Esqueda manifestó que resulta positivo que se hayan establecido candados y topes con relación a las deudas de los Gobiernos locales, porque hay estados y municipios que enfrentan situaciones críticas de endeudamiento, “el caso más sonado fue el de Coahuila, pero hay otros igual o más endeudados, no sólo estados, también hay municipios muy endeudados”.

Señaló que de la lógica se desprende que cualquier empresa o persona que se sobre endeudada, tiene problemas financieros, entonces no hay un argumento válido para que los estados y municipios se sobre endeuden sin comprometerse a un manejo transparente de las finanzas, motivo por el cual posteriormente las entidades quieren endosarle esa deuda a la Federación.

Para concluir, el presidente del CEINNOVA indicó que los proyectos que impliquen una deuda deben ser en beneficio de la población, para lo cual es conveniente que para su aprobación requieran del visto bueno de los empresarios y la sociedad civil, esto, a través de los organismos empresariales, para que tengan voz y voto, o por parte de Consejo de la Ciudad, en el caso de los municipios, ya que de esa manera habrá la certeza de que sean proyectos para sacar adelante a las entidades y no “para hacer nada más obras de relumbrón”.