Aún cuando ya se cobra parejo el Derecho de Alumbrado Público (DAP), y se da libertad a las personas físicas y morales de cubrir una cuota mensual que en este año es de 39 pesos, la mayoría de los contribuyentes prefiere seguir pagando este servicio a través de su recibo de luz, es decir, el 10% del equivalente de su consumo de energía eléctrica, y luego ampararse contra ese pago, argumentando inconstitucionalidad, es decir, quieren tener una ciudad iluminada sin que les cueste.
En el 2015, el Municipio capital comenzó la nueva modalidad de dividir lo que se invierte en alumbrado público, sea en luminarias o el pago que se hace a la CFE por la energía eléctrica que consume, pero solamente se registraron 57 contribuyentes, de un padrón de 337 mil cuentas, a pesar de que la cuota mensual era de 56 pesos.
En el año en curso, sólo se registraron 77 causantes, de los cuales se espera una recaudación anual de 31,941 pesos, con una mensualidad de 36 pesos, y en el entendido de que hay quienes pagarán 12 o 9 meses, a través de esta modalidad, ya que quien se registró en enero paga los 12 meses la misma cuota y quienes lo hicieron al cierre de marzo que venció el plazo para registrarse, pagarán la cuota de los 39 pesos, sólo nueve meses.
Cabe recordar que para evitar tanto amparo contra el DAP, derivado de que las grandes compañías que pagan mucha luz, no están de acuerdo en cubrir el 10% cuando ese mismo porcentaje se cobraba a viviendas del oriente de la ciudad, que consumen poca electricidad y también gozan de todo el alumbrado público del municipio, fue entonces que el Municipio dio dos opciones para el pago del DAP, dándole oportunidad a los contribuyentes de que escogieran lo que mejor convenga a sus intereses y así evitar los engorrosos procesos de amparo.
Sin embargo, esta estrategia no ha funcionado a pesar de que hay empresas que pagan cantidades millonarias en su recibo (por DAP), y ahora que tienen la oportunidad de pagar solamente 480 pesos anuales, prefieren seguir pagando más, a través de su recibo de la CFE, para ampararse y que les devuelvan su dinero pagado vía la paraestatal.
En 2014, el municipio tuvo que devolver 53.6 millones; en el 2015, 35.9 millones y en el primer semestre del año en curso 5.3 millones.
Las empresas que recurren al amparo son Nissan, Sensata, Texas Instruments, CAASA, Club Campestre, Kitagawa, Donalson, Centro Hospitalario, entre cientos más.