CIUDAD DE MÉXICO.- Los batazos estuvieron a la orden el día en el regreso de las Grandes Ligas a la Ciudad de México.

Padres de San Diego y Astros de Houston disputaron los primeros partidos de exhibición en la Capital del País desde 2004, y el respetable en el Estadio Fray Nano salió más que contento ante la gran cantidad de imparables que repartieron ambas novenas.

Frailes y texanos se combinaron para anotar 39 carreras, gracias a 46 hits, incluyendo 7 jonrones.

Esto, superó por mucho lo que Marlines de Florida y los mismos Astros hicieron la última vez que la Gran Carpa visitó el Foro Sol, donde sólo timbraron 11 anotaciones, con 34 indiscutibles y 5 cuadrangulares.

“Los aficionados se lucieron. El ambiente estuvo espectacular. Yo seré el primero en defender ante otros equipos el venir a jugar a México o tal vez nosotros tengamos la fortuna de regresar aquí”, declaró el mánager de Houston, A.J. Hinch.

Uno de sus pupilos, el tijuanense Leo Heras, disputó los dos encuentros como titular en el jardín izquierdo, y se destapó en la “Mexico City Series”, al batear de 7-4 con cuatro impulsadas y tres anotadas.

El Novato del Año de la Liga Americana, Carlos Correa, demostró su poder y conectó un vuelacercas en el segundo duelo, mientras que la estrella del equipo, José Altuve, sólo pegó un hit en la serie, pero siempre estuvo disponible para una foto o autógrafo de sus seguidores mexicanos.

“Esperamos regresar a México para jugar partidos de temporada regular, para la diferente fanaticada que quizás no puede pagar por un vuelo para ir a Estados Unidos”, reconoció Correa.

Desde que arribó a la Ciudad de México, San Diego ya traía el show tricolor en su roster, que incluía a los prospectos César Vargas, Luis Urías, Ricardo Valenzuela, Fernando Pérez, José Carlos Ureña y Gerardo Reyes.

Con el apoyo de su familia en las gradas, el poblano Vargas se apuntó la victoria en el segundo partido, ponchar a cinco y no tolerar rayitas en tres innings, al tiempo que Urías y Valenzuela apoyaban su causa con dos impulsadas cada uno.

“Lo más emocionante fue ver a nuestros jugadores mexicanos florecer. César Vargas tiró muy bien, y muy pronto podrán verlo en San Diego; Luis Urías también lo hizo muy bien. Venimos aquí a representar al beisbol y disfrutar de la cultura”, comentó el piloto de los frailes, Andy Green.

Si bien la reventa provocó que se vieran algunos huecos en el parque de los Diablos Rojos del México, esto no evitó que las Mayores se volaran la barda. (Emmanuel Millanes/Agencia Reforma)