Dulce Soto 
Agencia Reforma

A Moisés Olvera le gusta formar parte de las minorías.
Es uno de los 50 cantautores que logran estudiar en la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), es el único de sus hermanos que nació con una malformación congénita y, lo mejor, subraya, pertenece al bajo porcentaje de las personas con alguna discapacidad que logra trabajar en lo que les apasiona.
Con 32 años y sólo siete dedos, este pupilo de Mónica Vélez, una de las compositoras más reconocidas de Latinoamérica, es considerado uno de los mejores guitarristas de la SACM y tiene claro que los “no puedes” salen sobrando.
Las complicaciones que ha vivido le han permitido crecer como persona y artista, asegura, pues está convencido de que la inspiración creativa es mayor cuando el hombre pasa por momentos difíciles.
Tanto que, Miénteme, una de las canciones de su autoría que le dio el boleto de entrada a la Sociedad, es producto de un proceso catártico.
“Refleja mucho cómo me sentía. Yo le pedía a la vida que me mintiera, tal vez así dolería menos; pero ya no me peleo conmigo, ahora creo en mi sueño”, explica.
Entrevistado en el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que se celebró el pasado 3 de diciembre, comenta que su sueño es grabar su segundo disco, que sus composiciones suenen en la radio o en voz de otros intérpretes y presentarse en más conciertos.
“Entendí que yo a esta vida vine a hacer algo diferente. Tratar de que no sean las mismas cosas convencionales que escuchamos en la radio, por eso la guitarra (diferente), hasta las gafas”, señala.
Su guitarra es sólo una silueta y porta anteojos sin micas. A ambos objetos “les falta algo” que la gente está acostumbrada a ver, dice, pero que no les impide ser funcionales o estar.
“Me costó mucho trabajo obtener esa guitarra, a la cual yo llamo ‘La huesitos’. Desde que la vi, dije: ‘Esa guitarra es diferente’. Yo observaba mi cuerpo y era diferente.
“Me gusta ser diferente. Si me dieran la oportunidad de elegir, yo volvería a nacer así, con siete dedos”, afirma.