ANKARA, Turquía.- “Duru y yo estábamos dormidas… Mientras que Berk, mi suegra y cuñado, veían tv en la sala. Siempre se duermen tarde…

Hacía mucho calor, me levanté a abrir la ventana y rápido volví a la cama. No sé cuantos minutos pasaron. Entre sueños escuchaba los ruidos de afuera que llegaban con fuerza. Estaba tan cansada que no distinguía los sonidos.

Por un instante y entre confusión, me sentí en medio de una guerra. Yo misma me tranquilicé pensando que quizá era el festejo de algún acontecimiento relevante… (hace un par de meses, me despertó el alboroto de la gente, tras el festejo del campeonato de Beşiktaş) creí que era algo similar; me volví a dormir…

El paso de aviones y helicópteros empezó a ser más frecuente. Volaban muy bajo, luego se escucharon detonaciones y bombardeos. Carros tocando claxon y desde las mezquitas, la voz que invitaba salir a protestar, a “defender la democracia”.

– ¡Es guerra! Me dije…

Berk llegó al cuarto y me pidió ir a la sala para hablar de algo importante…

“Tus amigos están mandando mensajes, escribe que estás bien, para que no se preocupen, yo ya le escribí a tu familia”, me dijo mientras me abrazaba tembloroso.

– ¿Que vamos a hacer?- le pregunte aún tranquila.

– Es un intento de golpe de Estado militar. Están atacando directamente a los edificios policíacos o gubernamentales. Estamos en un lugar relativamente seguro…

Voltee a la televisión y vi cómo los noticieros estaban siendo tomados por militares. Algunas transmisiones se iban a negro, mientras otras se quedaban en set vacíos…

Lo último que vimos en TV fue cómo un helicóptero abrió fuego a la casa de Gobierno en el centro de Ankara… Después la señal se cortó por completo…

El paso de los aviones se hizo esporádico y ya no había tanto ruido… Todo parecía llegar a calma…

Esa noche no dormimos…

Hay quienes dicen que fue un “golpe de Estado fallido”. Hay otros que tienen la teoría de que todo fue un montaje creado por el “PM” para engrandecerse…

En cualquiera de las dos versiones, se vivió una realidad envuelta en miedo, tristeza, decepción, incertidumbre…

Hoy me tocó vivir esta lamentable situación en un país que no es mejor ni peor que el mío… Y ante todo esto, reflexiono, cierro los ojos y pido en oración por México, por Siria, Irak, Rusia, Francia, Turquía… Por el mundo, por nosotros… Por la PAZ”.

Esta es la experiencia de María Elena Ibarra, una zacatecana avecindada en Aguascalientes, quien lleva algunos años viviendo en la provincia de Ankara, Turquía, en donde el pasado viernes hubo un intento de golpe de Estado, con el que buscaban deponer al presidente Recep Tayyip Erdogan. Agencias internacionales dan cuenta de unos 3 mil militantes detenidos y 286 personas fallecidas en este movimiento golpista que sacudió al mundo.