Silvia Guerra

No muchas empresas en México poseen un código de vestimenta, por lo que en ocasiones los empleados de estas, no van vestidos adecuadamente para sus puestos y para representar la vocación de la empresa. La vestimenta de una persona tiene un fuerte impacto en la imagen que se proyecta y en su credibilidad.

En el ambiente laboral, siempre aspiramos a un mejor puesto que podemos intentar obtener con el mérito de nuestro trabajo y desempeño pero… ¿Si tu manera de vestir y modales no son coherentes con el puesto al que aspiras, crees que puedas ser pasado por alto a la hora de los ascensos? ¡¡¡Síííí!!!

En realidad mucha gente sufre de este problema. Está la típica joven guapa de muy bonito cuerpo que va vestida con ombligueras o blusas transparentes para visitar a sus clientes, o el cobrador de la empresa que llega a las demás empresas sucio, despeinado y con los pantalones rotos. El no cuidar los pequeños detalles como el arreglo de las uñas, del cabello, el mal olor, etc. Puede afectar negativamente en la percepción que los demás tendrán de ti y por ende en la credibilidad que puedas tener.

Dicen por ahí que siempre hay que vestirse para el trabajo que se desea tener. Una mala primera impresión puede truncar un negocio u ocasionar un obstáculo en el desarrollo profesional de una persona, aunque suene increíble. Es importante que te tomes el tiempo de mirarte al espejo y procurar tener un buen arreglo personal antes de salir a la calle. No caigas en la trampa de la flojera y cuida tu aspecto adecuadamente.

El Poder de tu Imagen.

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