Carlos Gutiérrez Gutiérrez

La mejor forma de aprovechar El Buen Fin es comprar con ahorros o con anticipos de aguinaldo, no confundir plazos de pagos con ofertas, pero sobre todo, comprar sólo lo que se necesita, opinó Gerardo Sánchez Herrera, especialista financiero.
Los consumidores tienen que estar muy atentos a las ofertas y que no les den gato por liebre, debido a que esta estrategia comercial se presta para publicidades engañosas por lo que los consumidores deben analizar muy bien sus compras.
Dijo que esta estrategia comercial ha funcionado muy bien porque detona anticipadamente el gasto de la temporada y permite a los consumidores encontrar buenas ofertas, pero advirtió que deben abrir muy bien los ojos para no caer en espejismos comerciales. Para este año se tiene previsto realizarlo del 18 al 21 de noviembre.
Recomendó que ante la duda sobre las características de determinados artículos, los consumidores deben preguntar muy bien y aclarar toda la información relativa al producto o servicio a adquirir antes de concretar la compra.
Uno de los principales ganchos que se usan en esta temporada son los plazos en créditos sin intereses. Al respecto pidió tener cuidado “para no confundir una oferta con una condición de pago a meses sin intereses” ya que la mayoría de las promociones se cuelgan del plazo sin intereses pero los productos no contienen descuentos.
Sobre las compras a plazos sin intereses, dijo que los bancos presentan a sus clientes este tipo de oportunidades, que en general son muy buenas porque permiten acceder a productos y servicios a plazos sin la carga de intereses, pero recomendó que los compradores deben tener cuidado de no exceder su capacidad de pago, ya que el incumplimiento a una parcialidad genera intereses y puede ser que en el pago de réditos se vaya la ventaja de haber comprado productos en oferta.
Indicó que la mayoría de las personas ya tienen una cultura básica del uso del crédito, sin embargo, es conveniente que ante la multitud de promociones, las personas tengan mucho cuidado y que adquieran únicamente lo que en verdad necesitan.
“Es fácil caer en las trampas comerciales de productos con supuestas ofertas o bien, ceder ante la tentación de adquirir un producto del cual no tienen la capacidad para pagarlo”.
De hecho, la recomendación general es que las personas no se endeuden con montos que excedan el 30% de sus ingresos, ya que cuando esto sucede es cuando comienzan los incumplimientos al grado de salírseles de control y terminar con deudas muy elevadas que no valen lo que originalmente fue adquirido.