Por: José Carlos Romo Romo

Estimado lector, el tema que actualmente está en boca de “casi” de todos los mexicanos es la visita del Papa Francisco a nuestro país. El día de ayer arribó a suelo mexicano y el día de hoy comienza su agenda oficial en nuestra Patria. En estos días recientes, ya no se comenta y escucha mucho acerca de los más de 19 pesos que ya cuesta un dólar norteamericano o lo paupérrimo de nuestro salario mínimo o la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Ahora, lo de moda será, al menos de aquí al próximo miércoles, dialogar sobre las actividades que tendrá el máximo jerarca de la Iglesia católica en diversos puntos del territorio nacional.

Como dice el proverbio popular “Nadie da un paso sin huarache” y así todos los viajes de un Papa a México han obedecido a un interés particular por parte del Estado Mexicano y, por supuesto, también para el Estado Vaticano. Así aconteció con las estancias de Juan Pablo II (en cinco ocasiones) y Benedicto XVI (en marzo de 2012) en nuestro país. Todo surge a partir de una invitación diplomática por parte del Gobierno de México y de un ferviente anhelo de la feligresía mexicana de volver a tener contacto directo con el “Sucesor de Pedro”. Lo que resulta evidente es que cada vez que esto ocurre, el Papa en turno realiza acciones y deja mensajes claros y contundentes, buscando marcar una línea de labor pastoral y también con connotación política que permita distinguir su pontificado de otros anteriores, en la búsqueda de una Iglesia y un mundo modelo, según los cánones de esta religión.

En esta ocasión, la visita del Papa Francisco a México incluye una serie de actividades que lo llevarán a diferentes sitios de la geografía nacional, todos ellos emblemáticos y con una singular problemática. Hoy tendrá actividades de carácter diplomático en la Ciudad de México y, por la tarde, tendrá el esperado acercamiento con la Virgen de Guadalupe, en su santuario, la Basílica. Mañana oficiará una misa en Ecatepec, Estado de México, el Municipio más poblado del país y tal vez la Diócesis mexicana más poderosa e influyente desde hace algunos años. El lunes visitará al Estado de Chiapas, teniendo la oportunidad de convivir con las comunidades indígenas de San Cristóbal de las Casas y Tuxtla Gutiérrez. El martes estará en Morelia, Michoacán, con la intención de tener un encuentro con jóvenes. Y finalmente, el miércoles, se trasladará a la comunidad fronteriza de Ciudad Juárez, Chihuahua, para estar con reclusos y migrantes. De ahí, volará directamente de regreso a Roma, Italia.

Dentro de la visita de Jorge Mario Bergoglio a nuestro país, debemos resaltar la reunión que sostendrá hoy con el Presidente Enrique Peña Nieto, en Palacio Nacional, siendo la primera vez que un “Sumo Pontífice” visite este edificio simbólico para nuestra Nación. Recordemos que las relaciones diplomáticas entre México y el Vaticano se restablecieron hace 23 años, en septiembre de 1992, con el entonces Presidente Carlos Salinas de Gortari y el Papa Juan Pablo II.

Seguramente el Papa Francisco estará en México con una agenda de temas a posicionar en sus mensajes públicos, procurando ser moderado en aquellos tópicos que pudiesen provocar alguna sensibilidad en el gobierno mexicano, aunque, en una entrevista previa hecha por la cadena Notimex en el Vaticano, hizo referencia a venir a nuestro país para orar y consolar a los mexicanos que sufren por la violencia, el crimen organizado, la trata de personas y la corrupción. Será, pues, muy interesante darle seguimiento, en los próximos días, a las actividades y palabras del Papa Francisco y gracias a ellas sacar conclusiones sobre qué fue lo que lo movió para venir a nuestra Patria.

La última y nos vamos: En Aguascalientes, oficialmente comenzaron las precampañas políticas el pasado 1° de febrero, según el calendario electoral emitido por el IEE y apegado a la normatividad local en la materia. No sé qué le está pasando a los partidos, pero al parecer quedaron muy agotados del proceso electoral federal del año pasado que incluyó unos comicios extraordinarios en diciembre, lo cierto es que el ambiente político en el Estado sigue gélido como lo es la actual temperatura ambiente por la mañana. Su cobertura en medios de comunicación es efímera, su actividad en redes sociales, esporádica, y su exposición pública ante sus propios militantes, raquítica. Tal vez los precandidatos ya validados por sus partidos estén velando armas para la campaña que empezará el domingo 3 de abril, reservándose energías, recursos e ideas. En este momento, pareciera que el ímpetu electoral lo tienen a su favor los aspirantes a una candidatura independiente.

Como es costumbre, agradezco el favor de su lectura y atención. Lo espero, una vez más, el próximo sábado.

Correo electrónico: carlosromo38@hotmail.com

Twitter: @josecarlos_romo