RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

Si en el asunto de la CNTE había un problema latente, ese problema ya es un problema en estallido abierto, y este estallido, de cuyo sofocamiento no estamos absolutamente convencidos el día de hoy, tiene que ser analizado desde varios puntos de vista. Primero por su origen, después por su evolución, luego por su perversión y ahora por su estallamiento. ¿Cuál es el origen de todo este problema? No es la reforma educativa. La reforma educativa le dio un campo de protesta a un grupo disidente de un magisterio largamente beneficiado con ciertas prebendas y capacidades de control más allá de la genuina representación sindical; pero ese mecanismo de control de la vida política del estado de Oaxaca, a través del Instituto de la Educación, que tenía para ellos ciertos fueros, como por ejemplo no poder ni siquiera que ser investigados por el ministerio público por una comisión nombrada ex profeso por ellos cuando algún maestro llegara a cometer un delito. Ese mecanismo tuvo una vigencia perniciosa para el proceso educativo de Oaxaca desde hace casi 30 años. Esos privilegios se perdieron por consecuencia de la reforma educativa que no se va a quedar evidentemente en la evaluación, sino que lo que pretende es el control del proceso educativo completo para después llegar a la modificación de los contenidos de la educación ya en el terreno abiertamente pedagógico. Esa evolución lo único que produjo fue el atrincheramiento de quienes habían perdido la capacidad de negociación política de control y beneficio económico, por eso les quitaron la administración del instituto de educación de Oaxaca. Pero después el conflicto se pervirtió en el momento en que abiertamente un partido político en surgimiento, hace una alianza total para que las causas de la anti reforma se conviertan en parte de su plataforma. Y en ese sentido, el lenguaje perdurable de la disidencia, que son los bloqueos, las tomas de carreteras, el sabotaje, y todas las demás formas de parálisis institucional de una ciudad o de un estado, encuentran un doble camino, pero ese doble camino todavía recibe un argumento externo: los grupos más radicales del país, incluyendo los grupos de tendencia guerrillera se suman al conflicto: el ERPI, el EPR, todos los frentes Pro defensa de todo lo que se tenga que defender, los zapatistas –lo que queda de ellos-, y entonces se crea una enorme bola de nieve que hoy vamos a ver como se contiene.

Este asunto le cae a México en el peor momento, porque ahora se acentuará este pronóstico, con justicia o sin ella, de la grave crisis de los derechos humanos, del abuso de autoridad, el uso innecesario e ilegítimo de la fuerza, y así como están las cosas no vemos ni siquiera la solución regresando al punto de partida si hoy se modificaran los contenidos constitucionales de la reforma educativa, dándole la razón a los oaxaqueños.

Ya los líderes de la CNTE se sentaron a dialogar con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y la verdad no soy optimista en el resultado de esas negociaciones, porque la palabra diálogo me sugiere intercambio, retroalimentación, escuchar, atender, decir, oír, etc. Pero en esta situación el diálogo me parece realmente imposible y trataré de explicar porqué no creo en este diálogo. El secretario de Educación, Aurelio Nuño, ha dicho, y lo ha repetido de manera insistente, que la reforma educativa no se va a echar para atrás. Yo no hablaría de la reforma educativa. Hablaría de la constitución y de la ley general de educación. Lo que se cambio para permitir eso que se llama temas amplios, de la reforma educativa, fueron  varias leyes, leyes fundamentales y leyes secundarias que tiene que ver con los asuntos de la educación y que tienen que ver con la admisión de profesores con su promoción y su estatura profesional, su capacidad de ascenso y la evaluación en sus conocimientos. Eso implica devolverle al gobierno, no al estado, la rectoría educativa a la cual está obligado por la constitución. Y a eso es a lo que se opone un grupo disidente del magisterio que ha encontrado, precisamente en todo lo contrario, la fuerza acumulada durante más de 30 años, sobre todo en el estado de Oaxaca, con una notable contaminación de sus privilegios a otros sectores. ¿Qué privilegios? Que sean ellos quienes digan cómo se imparte la educación pública en este país; cuando y con qué beneficios y con qué capacidad de transmisión de los cargos, las herencias y todo lo demás. Ellos dicen: “Como no se cambia la constitución, como no se cambia la ley que sustenta y da legalidad a la reforma, nosotros hacemos actos ilegales, como cerrar carreteras, cerrar aeropuertos, estimular la anarquía y en medio de todo esto el aprovechamiento político de varios grupos actuantes, militantes e intransigentes, como por ejemplo MORENA, y los grupos radicales de origen guerrillero que señalamos líneas arriba, que no tiene nada que ver con la educación pero que se han ido adhiriendo ahí en Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Guerrero, con los resultados que todos sabemos.

¿Qué es lo que quiere el magisterio disidente? Incumplir con la ley. La ley como está, debe ser obligatoria para todos los que tiene que ver con ella. Y es responsabilidad y obligación del gobierno cumplir y hacer cumplir la constitución y las leyes que de ella emanen. El gobierno dice que quiere hacer cumplir la ley y un grupo disidente se revela en contra del cumplimiento de la ley. Eso es todo. Porque en este país cada quién, cada grupo social y cada sector, quieren una ley que le convenga, no que le limite ni le restrinja; las comparaciones son odiosas y por eso no comparo, simplemente pongo en paralelo: el Consejo Coordinador Empresarial, la COPARMEX y los grupos empresariales le dijeron ¡no! a la ley. No a la ley que los obligaría a transparentar sus relaciones económicas y de negocios con el gobierno. Estos grupos se reunieron con el presidente de la república. ¿Para qué? ¡Para incumplir con la ley! “Esa ley no nos gusta, no la queremos”. Ellos protestan a su manera. Salen muy ordenados, trajeados, y es la marcha, la ruta de la seda, que los lleva a la glorieta del Monumento a la Independencia a quejarse porque el senado encontró una fórmula que los obliga a la transparencia que ellos le demandan a los demás. Finalmente la presión de los empresarios les valió y el presidente Peña Nieto vetó de forma parcial la Ley 3 de 3 que obligaba a los empresarios a presentar sus declaraciones patrimoniales de impuestos e intereses.

Por su parte los vándalos asociados con el magisterio disidente le prenden fuego a los autobuses, los apedrean, sacan armas de fuego, violentan la ley, pero en el fondo es porque nadie quiere cumplir con la ley, sobre todo cuando la ley les quita los privilegios que otras circunstancias políticas e históricas del país, les habían ido acumulando durante mucho tiempo. Hay privilegios chiquitos, como la transmisión de una plaza de maestro que gana muy poco. Hay otros privilegios muy grandes, pero cada quién defiende su privilegio. Para un pobre lo poco es mucho. Para un rico lo mucho es poco. Y en ese camino está el país, y el gobierno está entrampado. Ya se reunieron en Gobernación, apareció por ahí una comisión de mediación, que no va a mediar, va a presionar para que la CNTE tenga el reconocimiento que ellos creen que necesitan. ¿Y en medio de todo esto quién está como rehén? En Oaxaca la ciudad completa, todo el estado prácticamente, las carreteras, las tiendas, no hay gasolina, no hay suministros, los niños y jóvenes no tienen clases, la universidad es un desastre, la gente no vive tranquila. Mientras tanto el gobierno insiste: “No vamos a mover la reforma”, bueno, si no van a mover la reforma entonces alguien no se va a mover de las calles y carreteras tomadas en Oaxaca. ¿Y qué es esto? Una medición de fuerzas. ¿Y cuándo va a acabar? La verdad, no se sabe.