Un taxista que se encontraba recluido en el Cereso para Varones “Aguascalientes”, donde se le sigue un proceso por el delito de contra la salud, se encuentra involucrado en el asesinato de un distribuidor de drogas apodado “El Baldo”.
Fue en el mismo Cereso Varonil, donde policías ministeriales le cumplimentaron una orden de aprehensión girada en su contra por el Juzgado Tercero Penal, por el delito de homicidio doloso calificado, con las agravantes de premeditación y ventaja.
Se trata de Mario Omar, quien junto con Gustavo, alias “El Rana”; Fernando Fabián, alias “El Bonilla” y Alfonso Raúl, alias “El Zeta”, se encuentran involucrados en el asesinato de un hombre identificado como Ubaldo, ocurrido en el mes de octubre del 2016.
Los otros tres involucrados, también se encuentran detenidos y sujetos a proceso penal por el homicidio de “El Baldo”.
De acuerdo a las investigaciones realizadas por agentes del Grupo Homicidios de la PME, el asesinato de “El Baldo” se debió a que Alfonso Raúl, alias “El Zeta”, lo acusaba de haber abusado sexualmente de sus dos hijas, de 6 y 7 años, mientras él estuvo recluido en el Cereso para Varones “Aguascalientes”, tras haber sido detenido por agentes de la FGE por la venta de drogas.
Ubaldo, alias “El Baldo”, fue asesinado a golpes y a cuchilladas, por los cuatro sujetos involucrados y su cadáver fue abandonado en un terreno en despoblado ubicado en Norias de Paso Hondo, donde semanas más tarde se hizo el macabro hallazgo.
A fin de evitar la identificación de la víctima, los asesinos lo rociaron con gasolina y le prendieron fuego.
Días más tarde, los sospechosos se enteraron por medio del periódico, que el cadáver de “El Baldo” ya había sido localizado, pero no le dieron mucha importancia, ya que imaginaron que jamás los iban a detener.
Sin embargo, días después, policías ministeriales llevaron a cabo una serie de operativos en los fraccionamientos Villa de las Palmas y Jesús Terán, así como en el poblado Ojo de Agua de Palmitas, donde se logró detener a Alfonso Raúl, alias “El Zeta”, Gustavo, alias “El Rana” y a Fernando Fabián, alias “El Bonilla”, cuando viajaban a bordo de un automóvil Grand Marquis, color blanco y sin placas de circulación.