VIFAC, puerta de esperanza para jovencitas embarazadas

Se les brinda el apoyo que en otros lados les niegan

En VIFAC las mujeres embarazadas tienen todo el apoyo que requieren para emprender esta nueva etapa de su vida; la directora del centro en Aguascalientes, Miriam Altuzar Coello, precisó que la fundación nació con la finalidad de ser un respaldo para aquellas chicas que no tenían previsto un embarazo, o a quienes les está resultando una etapa complicada ya que no cuentan con el apoyo de nadie.

“Les damos una casa donde puedan vivir, para que ellas no tengan esa preocupación; aquí se van a alimentar de un manera equilibrada de acuerdo a su condición; van a tener supervisión médica a través de los servicios públicos de salud, asesoría psicológica, que les ayuda mucho a poder ubicarse donde están, elevar su autoestima, a emprender un proyecto nuevo de vida con el bebé que van a tener; también les damos algunos cursos y talleres que ayudan a que tengan herramientas para desarrollar algunas habilidades”, detalló.

Dijo que si bien hay muchas jóvenes que recurren a VIFAC con depresión, sin ánimos, porque la pareja no las apoya, y sienten que están solas, en el transcurso de los días, y con la orientación de los encargados del centro, van descubriendo que pueden hacer frente a este nuevo reto en sus vidas de la mejor manera, y que pueden salir adelante y ofrecerle lo mejor a sus bebés.

“VIFAC es una alternativa de vida, y justamente es por eso que nosotros las apoyamos, para salvaguardar la vida que tienen en situación muy complicada; las acogemos con dignidad en una casa en donde ellas pueden vivir de una forma muy adecuada para sus condiciones y sobre todo que les genera un ambiente de tranquilidad”, destacó.

Dijo que el principal apoyo que se les da es en cuanto a autoestima, para que ellas tengan la posibilidad de enfrentar todo de mejor manera; de igual forma, dijo que a través del Instituto de Acceso a la Justicia, se les da orientación en el aspecto legal.

“Todas las personas que vienen aquí a dar las clases son voluntarias; les dan clases de computación, de cocina, y no les cuesta ni un centavo a ellas, todo es gratuito; quizás nuestro único problema es que no tenemos la difusión que necesitamos, para que esas chicas que se encuentran en estas condiciones, sepan que las podemos apoyar”, indicó.