Carlos Cavazos
Agencia Reforma

A fines del siglo pasado, los futurólogos aseguraban que estaba próximo el día en que los vehículos del mundo serían en su gran mayoría de manufactura china. Como a veces pasa en la profesión de profeta, los vaticinios no resultaron tan precisos. Sin embargo, está próxima a llegar desde este país asiático al mercado mexicano la crossover Buick Envision, para darles a los gurús la razón, al menos parcialmente.
Manufacturada en Yantai, Shandong, la Envision no es el primero y seguramente tampoco el último vehículo “Made in China” que llega al mercado mexicano, pero lo que hace diferente a esta Buick es que no se trata ni de un subcompacto súper económico ni de una camioneta de carga.
La Envision llega equipada a niveles generosos. Sus interiores tienen un aspecto cuidado y sobrio. Materiales de apariencia madera y acentos metálicos de acabado mate transmiten un enfoque premium en la cabina. Los asientos delanteros cuentan con ajuste eléctrico de 8 vías y calefacción. El sistema de gestión multimedia tiene pantalla sensible al tacto y conectividad bluetooth. El aire acondicionado es automático y de tres zonas.
Cuenta con cámara de reversa y alertas de proximidad tanto visuales, como por vibración de asiento del conductor, así como alertas de punto ciego y de prevención de colisión frontal. Está equipada con control de crucero adaptable, con el cual se sigue la marcha del vehículo al frente. La cuenta de bolsas de aire, entre frontales, laterales y tipo cortina, es de 10. Se destaca también el sistema activo de atenuación de ruido, que detecta las frecuencias acústicas presentes y las cancela emitiendo otras que las neutralizan.
En su aspecto exterior destacan las luces LED de marcha diurna y en acentos posteriores. Los detalles exteriores cromados son discretos, exceptuando la parrilla frontal. La Envision tendrá disponible opción rines de aluminio de 19 pulgadas.
El motor 2 litros turbocargado de 252 caballos está equipado con sistema de encendido y apagado en paradas, para ahorro de combustible. Ofrecerá la opción de tracción integral. La calidad de marcha tiene un enfoque a comodidad. Absorbe agradablemente las imperfecciones del camino sin sentirse desconectada. Se siente ágil y ligera en el tráfico de ciudad.
La Envision no transmite al conductor sensaciones de armado deficiente, insonorización excesiva, fragilidad aparente o algún otro indicio negativo relacionado con el origen de su manufactura.
Los precios en México para la Envision aún no están definidos pero rondarán entre los 630 a 650 mil pesos, y llegará en el segundo trimestre, ofreciéndose como vehículo año modelo 2016.
Al igual que los productos de consumo como son electrónicos, textiles o juguetes, por ahora estará en el ojo supervisor de las empresas automotrices occidentales la responsabilidad de controlar la calidad del producto manufacturado en el país asiático.
Aún falta por ver si la industria automotriz china podrá competir a nivel global con propuestas propias, además de maquilar lo que los ejecutivos en Detroit (O Wolfsburg, Aichi o Torino) soliciten. Será cuestión de tiempo, y quién sabe, quizá alguno de aquellos futurólogos noventeros próximamente tenga la oportunidad de exclamar “¡se los dije!”