CDMX.- Cruz Azul viajó esta mañana a Estados Unidos siendo testigo de un fuerte lazo sanguíneo.
La Máquina se desplazó a Houston, Texas, en donde enfrentará mañana a Pumas en amistoso, con un plantel que incluyó a Christian Giménez y su hijo Santiago, de 15 años, y quien entrenó los últimos días con el equipo que dirige Joaquín Moreno.
Sin embargo, el “Chaco” reconoció que Santiago, que juega en la posición de delantero, tendrá mucha presión por ser su hijo.
“Claro, pero para eso estoy yo, para que él no sienta eso, llevo muchos años en el futbol y trato de orientarlo de la mejor manera, que disfrute este momento, nadie le regaló nada, desde los 10 años viene trabajando fuerte en las fuerzas básicas”, explicó Christian este sábado en el aeropuerto capitalino.
“Él se quiere quedar, ama este equipo y le da la oportunidad Joaquín de tener esta experiencia, que lo disfrute. Lo soñé, toda la vida lo he soñado, desde que nació mi hijo ojalá que fuese jugador, nunca me imaginé poder viajar con él”.
Por otra parte, el “Chaco” comentó que todavía no renueva contrato para seguir con los celestes.
“Ahí vamos, hablando, todavía queda un mes, hasta el 31 de diciembre tengo contrato y siempre lo dije, estoy a disposición de Cruz Azul para lo que quiera hacer”, apuntó.
“Si Cruz Azul me quiere renovar, bienvenido, tengo muchas ganas y si no, darle las gracias a Cruz Azul por todo lo que me ha dado”, finalizó.