La Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CANIETI) en el estado, considera que el proyecto presentado por Lorena Martínez de crear una parte de Silicon Valley en Aguascalientes, es una excelente visión pero que requerirá de mucho trabajo, mucho esfuerzo y la participación de todos los sectores, no sólo el gubernamental sino también del empresarial, académico, político y social.
Con tres años de haberse iniciado en Aguascalientes, la CANIETI ha creado un ecosistema de telecomunicaciones, de electrónica y de tecnologías de la información, que no existía pues las tres áreas se encontraban dispersas. Los socios de ella tienen acceso a una información actualizada de sus ramas, con la participación a las exposiciones de CANIETI nacional y eventos internacionales; cursos y negocios que se empiezan a gestar entre los mismos afiliados (networking).
“La visión que tiene Lorena Martínez es un sueño y las cosas empiezan con los sueños, entonces la visión es muy buena; ahora comienza el reto de hacerlo un hecho”, indicó José Gabriel Suárez Delgado, presidente actual de CANIETI, a quien también se le ha nombrado representante en México del The Institution of Electronics and Telecommunication Engineers (IETE).
Recordó que en 2015 el gobierno federal asignó sólo el 0.56% del producto interno de México para ciencia, tecnología e innovación; porcentaje escaso en comparación con países como Hungría donde ya tienen arriba del 1% asignado a este sector, “esto significa que esos países ya están pensando en lo mismo que Lorena Martínez y si no empezamos a trabajar en la tecnología no vamos a tener ese progreso”, por ejemplo, Israel y Corea son los países con mayor desarrollo por su inversión en ciencia, tecnología e innovación, con el 4.5% y 4.1% del producto interno respectivamente.
En el caso de Israel ya se genera tecnología propia, y Corea del Sur tiene a Tae Bo, LG, Samsung, entre otras empresas transnacionales que ahora le gana a las televisoras. El porcentaje de producto interno que se asigna en los países se compone de dos partes: la primera que da el gobierno y la segunda la industria privada; en México del 0.56% de inversión, el 60% está compuesto por la parte gubernamental y el resto por la privada, en Corea se le asigna el 70% de la parte privada, lo que refleja más resultados a corto y mediano plazo.
Suárez Delgado subraya entonces que la visión de hacer un Aguascalientes Valley es el comienzo de un largo trayecto, pues primero deberán conseguirse los recursos necesarios para distribuirlos en todo el ecosistema de tecnología y ciencias; “si nosotros recibimos, por ejemplo, ese 1% planeado por el gobierno federal para el 2018, vamos a tener muy buenas condiciones, de lo contrario seguirá todo igual”.
Por ahora con ese 0.56% se inició con un FORTEC instalado en Aguascalientes, un Centro de Cómputo a nivel mundial; el CIMAT que ya empieza a construir un nuevo edificio, así como un CIATEQ, que está en funcionamiento efectivo; si se le suma el 1% de inversión, los resultados serán doblemente benéficos ya que los científicos mexicanos no tendrían que migrar de su país para residir en Estados Unidos u otra parte del mundo para desarrollar sus conocimientos, “con una inversión mayor se podrá pagar muy bien a los científicos e investigadores y ese trabajo se quedará para México, especialmente para Aguascalientes”.
Desde su experiencia en el ámbito empresarial-tecnológico, las condiciones están dadas para que el proyecto de un Aguascalientes Valley se concrete, no sólo por las empresas que existen en la entidad, sino también por el conocimiento; la matrícula que se tiene en el país es en promedio de un millón de ingenieros de todas las áreas, un número suficiente para detonar la investigación y el desarrollo científico en beneficio de la comunidad mexicana. “Las condiciones están, sólo necesitamos el impulso y apoyo; ya comenzamos en este caso, con que ya está en la mente de una líder como Lorena Martínez, ahora sólo falta el camino para verlo concretado”.
Una de las observaciones que se hizo por este experto en la materia, es el incremento del interés de las mujeres en participar en el área de las ingenierías, de la ciencia y la tecnología; en los últimos 5 años ya se definió una equidad de género relevante, el 25% de ese casi millón de ingenieros son mujeres, situación que en el pasado no ocurría al considerarse una actividad exclusiva de varones; es por ello que insistió en que las condiciones desde el punto de vista intelectual están más que presentes; ahora lo que se necesita son los recursos y apoyos para que todos esos jóvenes estudiantes y próximos emprendedores, tengan los recursos intelectuales y económicos para desarrollarse.