En algunas partes se acostumbra que todo aquello que ya no tiene utilidad en casa o en la oficina puede ser comercializado, con lo que se cumple una doble función, al despejar un espacio y se obtiene un recurso extra, algo que trasladado al medio político hacen los llamados “partido-bisagra”, aunque en condiciones más ventajosas porque más que buscar dinero inmediato, van tras el poder, que lo otro vendrá después.

El momento que se vive es el idóneo para abrir la venta al mejor postor, por lo que hay insinuaciones directas o encubiertas para que los marchantes se acerquen y conozcan qué hay sobre el piso y cuáles son las condiciones para la compra, que de cualquier manera se hace, pero antes hay regateo entre ambas partes tratando de obtener algún privilegio.

La Real Academia Española define a los partidos-bisagra como un “partido político que funciona entre otros dos mayores asegurando con su apoyo la función del que gobierna”, a lo que se agregaría que hace posible el triunfo de uno de ellos, como lo puntualizan algunos analistas, al citar que es aquel que carece del impulso suficiente para llegar al gobierno y debe propiciar que los mayoritarios lo inviten para formar coaliciones que permita sacar adelante sus proyectos políticos y que más tarde lo premien con carteras importantes.

En las elecciones del año próximo habrá 9 partidos, de los cuales sólo dos tienen posibilidades reales de triunfo, por consiguiente los otros 7 tienen que luchar por adherirse a cualquiera de ellos para no quedar en el desamparo, o pasar de “panzazo”, lo que es jugar a la ruleta rusa como le ha ocurrido al Partido del Trabajo (PT), que hace unos días debió recurrir a los tribunales para rescatar una centésima de votos para evitar que lo echaran del escenario.

Lo contrario sucede con el Partido de Nueva Alianza (PNA), que está en inmejorable posición aplicando el principio que quien quiera azul celeste que le cueste. En 2010 facilitó la recuperación del PRI ya que sin su ayuda no habría llegado a la gubernatura y en 2015 hizo posible que el PAN obtuviera la diputación federal del Distrito 01.

Aunque ya probó que por sí mismo ha logrado importantes avances, como los registrados en 2013 en que se hizo de tres alcaldías, por ahora le es más redituable coligarse con priístas o panistas y es justamente lo que sopesa actualmente, si bien desliza la idea que podría irse por la libre, no obstante para ello deberá tener un precandidato que supere a los que tienen en el arrancadero los demás partidos.

A cambio de aceptar su inclusión ¿qué podrían pedir los aliancistas?, bueno, sólo ellos lo saben, pero lo menos sería los tres ayuntamientos que están en su poder y cuatro o cinco distritos con amplias posibilidades de ganarse, que de salir las cosas como las planeen se convertirían en la segunda fuerza política en los próximos tres años, aparte de cargos en la administración estatal y en los demás municipios.

El Partido Acción Nacional ya comprobó que el PRD no es el compañero ideal, y lo mismo ocurre en el Partido Revolucionario Institucional con el PVEM, por lo que las miradas de los dos organismos están fijas en Nueva Alianza, que a nivel nacional no define con quien pactará.

Lo correcto sería que cada organismo jugara solo, pero la falta de cercanía con el pueblo obliga a buscar ese tipo de acuerdos y no son otra cosa que curvar la democracia, presentándole al electorado intereses contrapuestos como si fuera algo novedoso, o pretender el empalme de todos los partidos de oposición para vencer al PRI.

Por ahora está listo el tenderete para que acudan todos los que andan de compras, confiados en que antes de que termine enero habrán logrado la venta suficiente y los adquirientes tendrán pitanza suficiente para el viaje que próximamente emprenderán y que culmina el 5 de junio.

ADOBO ELECTORAL

El final de año e inicio de 2016 será muy intenso para el PRI y el PAN, al tener que convencer a los interesados a las alcaldías del porqué la elección será directa en unos casos y en otros por la militancia o por convención de delegados, al considerar que no se toma en cuenta la opinión de las “fuerzas vivas”.

En el PRI se tenía previsto que la mitad de las candidaturas fuera para mujeres y la otra mitad para los hombres, con lo que se cumpliría la famosa paridad, pero la cuestión surgió en determinar qué municipios serían para unas y otros. Hacerlo a nivel directivo sería enfrentar a quienes se consideren lesionados en sus intereses, por lo que la decisión se dejó en puntos suspensivos, aunque existe cierta inclinación en hacer un sondeo y así determinar en qué lugares puede cumplirse con ese propósito.

En cierta manera los priístas tienen razón para diferir la conclusión, porque si se hace a rajatabla podría enfrentarse la rebeldía de hombres o mujeres que fueran relegados, según fuera el caso, en cambio si se hace un trabajo de campo habrá la confianza que sea aceptado por los postulantes y militantes del lugar.

El PAN no se anduvo por las ramas y fue concluyente, anunciando que habrá elección abierta a la militancia en Aguascalientes, Jesús María, Calvillo, El Llano, San José de Gracia, San Francisco de los Romo, Cosío y Tepezalá, y por designación del Comité Ejecutivo Nacional en Asientos, Pabellón de Arteaga y Rincón de Romos, por lo que habrá que conocer su reacción porque la imposición central siempre crea escozores y deja brasas.

Lo que no concuerda es que mientras las 18 candidaturas de mayoría relativa para diputados serán por consulta a la base, tres de los municipios por “dedazo”, con el argumento del presidente del comité estatal Paulo Martínez que los tres ayuntamientos “tienen una población numerosa donde se requiere definir a los mejores contendientes”, lo que es una cuestión lógica puesto que no van a competir con aquellos que tengan menos posibilidades.

ENORME PRESIÓN

Aguascalientes ha cumplido sin mayores problemas con la evaluación magisterial, tanto en tiempo como en forma, algo que no ha ocurrido en otras partes del país, donde se ha utilizado la fuerza pública para escoltar a los profesores y resguardar el lugar donde tiene lugar el examen. Por más esfuerzos que hace Aurelio Nuño, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), para convencer a los mexicanos que la reforma educativa marcha sobre ruedas, la realidad es muy distinta y de lo que se ha encargado de citar el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), que en el informe que presentó subraya que los participantes en varios estados lo hicieron bajo una fuerte presión. De manera particular destaca el uso de la fuerza pública, dificultades técnicas, confusión respecto de la forma de la evaluación y fallas en la plataforma de registro o el cambio de lugar y hora a último momento. “Hubo en algunos casos condiciones físicas incómodas para la realización de la evaluación. En las entidades en las que la disidencia fue mayor los maestros tuvieron que partir, desde muy temprano en la madrugada, de sus casas para ser trasladados a la sede de la evaluación, para resolver un examen de más de ocho horas de duración. En algunos casos, las protestas y agresiones, en ocasiones violentas, de los maestros disidentes sometieron a los docentes que se estaban evaluando a una presión excesiva. Preocupa el hecho de que en algunos lugares la evaluación tuvo que aplicarse en condiciones poco propicias para llevar a cabo una experiencia que debe ser formativa y que exige condiciones para pensar y reflexionar”. Los evaluados han sido 132 mil, esto es, 86.2% de los que fueron convocados en el país, sin que se precise el número que lo hizo en Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Michoacán, entre otros, donde se utilizaron cientos de policías federales y estatales y fuerzas militares.