Desde aeropuertos hasta plantas nucleares, no hay ningún objeto conectado a internet que no pueda hackearse, y eso puede incluir a tu vehículo.
“Los autos están integrando capacidades que son muy similares, o que funcionan de la misma manera que cualquier equipo de computo” explicó Roberto Martínez, analista senior de seguridad en Kaspersky.
“Un malware podría, en un auto totalmente controlado por un sistema, tomar control de las funciones como los frenos o aceleración, o tomar información para poder rastrear hacia donde va un vehículo”.
Desde las funciones más simples, como conexión a internet y sistema GPS, hasta las más complejas, como conducción autónoma, ponen en riesgo al vehículo.
De acuerdo con Martínez, cualquier grado de automatización debe acompañarse de herramientas de seguridad capaces de prevenir estos riesgos.
Éstas son las principales fuentes de amenaza que tienen los automóviles, según Kaspersky.

USB infectada
La entrada USB con la que cuentan los vehículos para reproducir música puede ser usada para infectar el vehículo y dañar sistemas específicos del mismo como los frenos o la aceleración.

Interceptan la señal
Desde la contraseña de una red social hasta un correo electrónico, la información capturada mediante los teclados de algunos sistemas de infoentretenimiento puede ser registrada y robada mediante programas llamados “sniffer”.

Navegación no tan segura
Los vehículos que cuentan con navegador de internet, se enfrentan al riesgo de infectarse al navegar por páginas no seguras y sin una herramienta de seguridad como un antivirus.

Smartphone con virus
Al conectar un smartphone infectado al sistema de infonentretenimiento, éste puede contagiarse de un modo similar al que ocurre con una computadora.

Autos con sistemas operativos
Al igual que las computadoras, los vehículos comienzan a integrar sistemas operativos, los cuales tienen vulnerabilidades que pueden ser explotadas por hackers para obtener información del conductor o controlar el vehículo, según el grado de automatización.