CLEVELAND, E.U.- Los Cachorros tienen un fanático de hueso colorado jugando para los Indios.

Llegar a la Serie Mundial es un sueño hecho realidad para Jason Kipnis, pero que su rival por el título de las Grandes Ligas sea el equipo de sus amores le parte el corazón.

“No te voy a mentir, hasta lloré un poco, porque no sabía cómo reaccionar”, reveló el segunda base titular de Cleveland, cuando Chicago consiguió el pase al Clásico de Otoño por primera vez desde 1945, el sábado anterior.

Kipnis nació y creció en Northbrook, Illinois, un suburbio en el lado norte de Chicago. Recuerda seguir desde que era un niño a Ryne Sandberg y Mark Grace, y escuchar al legendario cronista del equipo Harry Caray.

Dice que lo mejor del mundo era ver batear a Sammy Sosa en la campaña 1998, cuando compitió batazo a batazo con Mark McGwire por el récord de jonrones.

“Los Cachorros son parte de lo que soy. Mis hermanos y mi hermana son grandes aficionados de los Cachorros. Dicho esto, ellos y muchos de mis amigos me han mandado mensajes de texto diciendo, ‘Estamos con la tribu’. Significa mucho”, aseguró Kipnis.

Sin embargo, ahora sabe que tiene que extender la sequía sin cetros de los de “La Ciudad de los Vientos” a 109 años.

“Es difícil. El chico de 10 años dentro de mí me está diciendo, ‘¿por qué tienen que ser los Cachorros?'”, lamentó. (Staff/Agencia Reforma)