Para los aspirantes a la gubernatura debe ser complicado entender las críticas que hacen algunos líderes empresariales sobre las propuestas que tienen, porque si no las han escuchado, comparado o contrapuesto no deberían hacer una descalificación a bote pronto.

Cada quien tiene un plan de trabajo a desarrollar en caso de ganar, algo muy normal puesto que no va a empezar de cero. Debe de ser un proyecto sexenal que conozca el ciudadano, que lo desmenuce y tenga como viable, por el que vote y que más tarde exija su cabal cumplimiento.

En una democracia se presentan en las campañas electorales objetivos distintos de gobierno, todos apuntando al mismo fin que no puede ser otro que el beneficio colectivo, por lo tanto es natural que candidatas y candidatos hagan ofertas y ya el elector definirá cuáles son las más viables.

El máximo dirigente empresarial, Pedro de la Serna López, estableció que tiene sus dudas sobre las promesas que han difundido, principalmente en lo que concierne al sector patronal, sobre la generación de empleos, aumento salarial y el desarrollo en otros renglones.

Para fortalecer su postura, afirmó que habrá compromisos que definitivamente no van a cumplir, teniendo en cuenta la reducción presupuestal federal que habrá el año próximo, por lo que el estado recibirá menos recursos y esto repercutirá en la disminución de inversión para infraestructura y apoyo a empresas y emprendedores.

Ante ese escenario, apuntó, “los candidatos deberán medir sus compromisos y sobre todo, que nos indiquen cómo le van a hacer, porque la situación económica es de retos, y con promesas y buenas intenciones no se superan los problemas económicos”.

Lo que han planteado los postulantes y hecho público en las páginas de El Heraldo no son, de ninguna manera, soluciones mágicas, ni remedios llanos, sino la invitación para que todos los sectores sociales se unan hacia un mismo propósito, que es hacer de Aguascalientes una entidad de primer orden y si hay unión y voluntad se pueden alcanzar todas las metas que plantean.

De la Serna López sabe perfectamente que el gobierno no crea para sí los empleos, sino que su papel es el de motivar, apoyar e impulsar a los empresarios para que lo hagan, darle las máximas facilidades para abrir o ampliar un negocio y buscar apoyos fiscales y crediticios que les permitan crecer.

De manera paralela debe fijar condiciones para que la fuerza laboral tenga mayor capacitación y adiestramiento y se logren mejores resultados en materia de productividad, con lo que el empleador esté en posibilidades de otorgar mejores ingresos a los trabajadores.

Es irrebatible que 2017 será un año difícil en materia de ingresos gubernamentales, pero también es cierto que el mejor antídoto para salir lo mejor librados es unir fuerzas, en no dejar que el sistema productivo se frene o sufra un retroceso y la única vía está en comprender el papel que tiene cada quien.

ELECCIÓN  HISTÓRICA

Más allá del resultado que arroje el 5 de junio, las elecciones en Aguascalientes son desde ahora atípicas por varias razones, como el hecho de que por primera vez hay dos mujeres como candidatas al gobierno del estado y un contador público con posibilidades de triunfar.

Desde don Pedro García Rojas, que en 1837 fue el primer gobernador, hasta la fecha no ha habido una gobernadora en esta entidad, de manera que la supremacía varonil se puede acabar si gana Lorena Martínez Rodríguez o Nora Ruvalcaba Gámez, que tienen la capacidad, el conocimiento y la fuerza para encabezar la administración estatal. Cabe recordar que Nora ya fue candidata en 2010, por el PRD y ahora lo hace por Morena.

Antes hubo una candidata al mismo cargo, María del Rosario Alcalá, del PAN, que fue la primera a nivel nacional de este partido y tuvo como adversario al maestro Enrique Olivares Santana, del Partido Revolucionario Institucional, que ganó y presidió el Poder Ejecutivo en el período 1962-1968.

Asimismo, en los últimos 72 años los mandatarios han sido de distintas profesiones y dos sin licenciatura, como el ingeniero Jesús María Rodríguez Flores, el profesor Edmundo Gámez Orozco, el licenciado Benito Palomino Dena, el ingeniero Luis Ortega Douglas, el profesor Enrique Olivares Santana, el doctor Francisco Guel Jiménez, el profesor José Refugio Esparza Reyes, don Rodolfo Landeros Gallegos, y el ingeniero Miguel Ángel Barberena Vega, todos fallecidos, además el licenciado Otto Granados Roldán, Felipe González, el ingeniero Luis Armando Reynoso Femat y el ingeniero José Carlos Lozano de la Torre.

En esta ocasión el contador Martín Orozco podría terminar con esa jettatura, que ha permanecido a lo largo de la historia local, seguramente porque la profesión es más técnica que política y por lo mismo son pocos los que se interesan en tener una participación muy activa en los partidos, sin embargo en los últimos años ha tomado impulso al grado que el actual coordinador de los senadores panistas es el contador aguascalentense Fernando Herrera.

Los otros abanderados son el licenciado Jaime del Conde Ugarte, del Partido Encuentro Social; el profesor Iván Alejandro Sánchez Nájera, del PRD y el ingeniero Francisco Gabriel Arellano Espinosa, independiente.

SER MÁS AGUDO

Ante las actuales condiciones laborales, los trabajadores requieren de amplios apoyos por parte de sus dirigentes sindicales, a fin de presentar frentes sólidos que gradualmente le vayan otorgando mejores niveles de vida.

En días pasados, el principal líder obrero en la entidad, José Alfredo González, emitió declaraciones respecto a que el Instituto del Fondo Nacional para la Vivienda de los Trabajadores (Infonavit) debe cambiar en automático los créditos que están en Unidades de Inversión (UDI) a pesos, es decir, sin que el trabajador tenga que llevar a cabo engorrosos trámites para que le resuelvan ese problema.

En estos momentos, los nuevos créditos se otorgan en pesos y con un interés promedio de 11%, que es competitivo con los que ofrecen hipotecarias e instituciones bancarias, pero los que ya tenían el empréstito se mantienen en condiciones asfixiantes porque pueden pasar 30 años o más para llegar al pago total, debido a que cada año aumenta el total del crédito de acuerdo con el nivel de inflación, situación que ha provocado que renuncien al mismo o dejen en el abandono las viviendas.

Ante tales circunstancias, se necesita que lo más pronto posible el dirigente exija acciones concretas, que la organización que encabeza reivindique este derecho de sus compañeros ante el Infonavit, a fin de que se ponga solución a esta problemática que afecta seriamente los intereses de los asalariados, quienes pasan los años y a pesar de los descuentos que le hacen a sus percepciones la deuda no se reduce.