Analine Cedillo
Agencia Reforma

Situado a un par de horas en auto desde la Ciudad de México, este Pueblo Mágico es perfecto para una escapada de ida y vuelta o para un fin de semana completito a paso muy relajado. Desde el aire, por tierra o en el agua, este rincón es capaz de complacer a quienes les urge dejar atrás los rascacielos y el esmog.

Desde el aire
Atreverse a volar en parapente es la mejor forma de apropiarse de Valle de Bravo: desde las alturas, en un recorrido apacible acompañado de un piloto, a vista de pájaro se contemplan el lago y los tejados rojos tan característicos de este Pueblo Mágico mexiquense. La zona de despegue está en el parque Monte Alto.

De colores
La vuelta por la plaza principal, donde está la iglesia de San Francisco de Asís y por los callejones flanqueados por fachadas pintadas de blanco y rojo, sabe mucho mejor con un helado de mantecado en mano. La primavera es la época ideal para ver las jacarandas floreadas y bugambilias multicolor.

¡Al agua!
Los deportes y actividades acuáticas son los reyes de este destino famoso por su lago, el cual en realidad es una presa construida a finales de los años 40, cuyas aguas abastecen a la Ciudad de México y Toluca. Con vista al pueblo, a la formación rocosa conocida como La Peña, y a las mansiones de la ribera del lago, se practica veleo, pesca, kayak, waterskiing, windsurf y nado.

Bosque fantástico
Desde el embarcadero hay que subir a un bote, atravesar el lago y llegar hasta la desembocadura del Velo de Novia. La caminata hacia la espectacular cascada de 30 metros de altura y agua cristalina se hace a la orilla de un río, entre los árboles del bosque por el que los rayos del sol atraviesan cálidamente. Hay espacio para organizar un día de campo.

Hoyo en uno
Club de Golf Avándaro, localizado a unos 30 minutos del centro de Valle es una de las alternativas más prestigiosas de la zona para los aficionados de este deporte. Presume un campo profesional de 18 hoyos par 72 y asesoría de profesionales. Está abierto para socios, invitados de socios o huéspedes del Hotel Avándaro.