Por más de 40 años ella ha sido los ojos y los oídos de México en el Vaticano, Valentina Alazraki, enviada como corresponsal para la televisión, ha tenido la oportunidad de vivir de cerca el pontificado de los últimos cinco hombres que han estado al frente de la Iglesia católica y ayer estuvo de visita por la entidad, donde compartió esta experiencia en la conferencia “Conviviendo con Cinco Papas”.

En rueda de prensa previa, la periodista habló de la reciente visita del papa Francisco a México, y los aspectos que la caracterizaron; aseguró que se llevó una idea de un país fuerte que no va a ser derrotado.

“Ve que hay muchos problemas, pero tiene la convicción de que se pueden resolver; dejó mucha esperanza a la gente, a los jóvenes, a las familias; habló con los trabajadores, con los empresarios en Ciudad Juárez y prácticamente con todos los sectores de la sociedad, y se lleva la idea de que es un país que puede seguir adelante”, indicó.

Por otra parte, precisó que la fuente del Vaticano no es sólo religiosa, ya que si bien se cubre a un líder religioso, se da atención a toda la información que se genera como Estado, ya que puede volverse una fuente diplomática o política, pues finalmente el papa es también jefe de Estado.

“Lo vemos con el papa Francisco, cuando Estados Unidos y Cuba reconocen su mediación, es una nota que no es esencialmente religiosa; así como la trascendencia de un encuentro, después de mil años, entre un papa y un patriarca ruso; claro, es religioso, pero también es histórico. Es mucho más porque combina todos estos aspectos, como el papa Juan Pablo II que ayudó a que se cayera el muro de Berlín, o vimos los papas en Medio Oriente; es una fuente muy compleja”, detalló.

Dijo que en el caso particular del papa Francisco, siempre es noticia porque tiene gestos que llaman mucho la atención, y un lenguaje muy directo; lo calificó como un papa libre, que decide de manera coherente y congruente sus acciones, con la humildad y cercanía con la gente, son rasgos que lo caracterizan.

La periodista detalló cómo ha sido su encuentro con los pontífices, y la percepción que tiene con cada uno de ellos, de acuerdo con la forma en que los percibe la gente, el papel que han jugado en la historia, y cómo ha podido ella tener acercamiento con cada uno.

Señaló que la cobertura al papa Pablo VI fue muy corta, “yo no lo conocí de cerca, porque era ya la última parte de su pontificado, estaba ya anciano y enfermo, cubrí su muerte básicamente y pocas cosas antes”.

Resaltó que Juan Pablo I era un papa del estilo de Francisco, y su pontificado hubiera sido similar, “vivió 33 días, pero abrió camino de alguna manera; era sonriente, muy humilde, como un párroco”.

De Juan Pablo II precisó que unía gran fuerza espiritual y misticismo, así como una fe muy fuerte; dijo que era también un hombre de acción. “Al mismo tiempo era la institución, pero el rostro humano del papado porque con él empezamos a ver que detrás de la institución hay un ser humano; el quiso compartirlo todo hasta el final de su vida”.

Al papa Benedicto lo calificó como un hombre inteligente, que escribe, un gran teólogo, que tuvo poca cercanía con la gente, porque tuvo poca experiencia pastoral previa, ya que dedicó su vida a estudiar. “Al principio lo hacía más distante, pero con su renuncia demuestra una unidad y una grandeza extraordinaria que hacen historia, porque nunca lo habíamos visto en la época moderna”.

Finalmente, señaló que el papa Francisco es un catequista extraordinario, porque tiene un lenguaje directo, sencillo; es un hombre humilde y cercano al que se le entiende; une su ejemplo de vida personal, que lo hacen cercano a los feligreses. “Su idea es que todos nos volvamos mejores, más misericordiosos, más abiertos, menos corruptos; todos los días nos dice algo que se te va quedando adentro, aunque sea un poquito”.