Claudia Guerrero y Mayolo López
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 12-Jul .- Al asumir la dirigencia nacional del PRI, Enrique Ochoa anunció que su partido pedirá la destitución de los gobiernos corruptos emanados del tricolor.
En medio de las acusaciones contra tres gobernadores priistas en funciones, el nuevo líder reconoció que no hay manera de ocultar que la corrupción y la impunidad son algunos de los señalamientos que se atribuyen al tricolor.
“Es inaceptable tapar el sol con un dedo: debemos reaccionar. Tenemos que ser un partido que señale la corrupción de los Gobiernos emanados de nuestras filas, que exija su fiscalización e incluso su destitución”, dijo frente al Consejo Político Nacional que lo eligió como su dirigente hasta agosto del 2019.
Sin la presencia de los mandatarios de Veracruz, Javier Duarte y de Quintana Roo, Roberto Borge, el ex director de CFE sostuvo que cuando un priista se corrompe, no sólo lastima a su partido, sino también a sus militantes y simpatizantes.
“Con la misma firmeza con la que debemos limpiar la casa y contribuir a crear un nuevo Sistema Nacional Anticorrupción, seremos exigentes para señalar y promover el castigo de los actos de corrupción de los otros partidos políticos.
“Sea ese el caso de sus gobernadores en funciones, de los ex gobernadores, candidatos electos o candidatos en competencia. Vigilaremos a los otros partidos por igual”, adelantó.
A pesar de las resistencias del PRI en el Congreso, Ochoa anunció que esta semana presentará su declaración 3de3 para hacer público su patrimonio, intereses y pago de impuestos.