De la misma manera que los aspirantes a la gubernatura se “venden” ante el electorado, podría pedírsele que lo demuestren en los hechos, que desde ahora se mida ese interés por servir al pueblo mediante la gestión que permita solucionar diversos asuntos, principalmente del sector salud.

De los cinco que están cerca del arrancadero, tres son senadores, una es funcionaria en la Federación y otro es presidente municipal, por lo que cada quien puede utilizar los “resortes” a su alcance para que se termine el nuevo Hospital Miguel Hidalgo y el Hospital General de Zona Número Tres del IMSS.

Son obras que por diversas causas se han quedado en el limbo, a pesar de la necesidad que existe de que ya estén en funcionamiento; el Hidalgo lo comenzó la pasada administración estatal y ahí sigue “encantado”, mientras que el actual nosocomio de la calle Galeana trabaja a más del 100% de su capacidad.

El actual mandatario José Carlos Lozano de la Torre ha sido insistente ante las secretarías de Salud y de Hacienda para que se radique la inversión que se requiere para concluirlo y cuando se está muy cerca de lograrlo algo sucede por lo que el envío se hace a “cuenta-gotas”.

En lo que se refiere al IMSS desde principios de este siglo se iniciaron las gestiones para el tercer hospital, al considerarse que el crecimiento industrial iba a exigir el crecimiento de los servicios, como de hecho ha sido. Lo único que se logró fue el ofrecimiento de los ex presidentes Vicente Fox y Felipe Calderón que se canalizarán los recursos necesarios para llevarlo a cabo y fue hasta la administración del presidente Enrique Peña Nieto que comenzaron los trabajos en el municipio de Jesús María.

Se calculaba que antes de finalizar 2014 el Seguro Social tendría el tercer centro médico, pero por una cosa u otra se han retrasado los trabajos, llegándose a la suspensión total en junio, lo que según el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Pedro de la Serna López, se debió a que la empresa constructora procedente de la capital del país tuvo problemas financieros, por lo que dejó una estela de deudas con proveedores y trabajadores.

La propuesta del líder del CCE es de lo más razonable, al citar que no es la primera vez que una compañía constructora foránea se va sin concluir su misión, por lo que es preferible contratar a empresas locales que han demostrado ser profesionales en toda la extensión y que tienen experiencia y equipo para cumplir en tiempo y forma los compromisos, como se puede acreditar en la edificación de gran parte de la empresa automotriz japonesa y en los puentes, caminos, escuelas y tantas otras obras.

Al no estar terminados el Hidalgo y el HGZ-3 se alienta el temor que en algún momento no se tenga la capacidad para hacer frente a la demanda creciente o lo que sería peor, a una emergencia, por lo que apremia que se tenga el financiamiento necesario y que se vigile el cumplimiento de los tiempos y entrega de construcción.

Es un asunto que debe ocupar la atención de los que suspiran por despachar en palacio de gobierno y no sólo para efectos electorales sino en apoyo a su proyecto político, porque quien suceda al ingeniero Lozano de la Torre va a enfrentar un fuerte problema social si no se soluciona a la brevedad.

El crecimiento poblacional exige tener un sistema hospitalario más amplio y que inclusive el actual Hospital Hidalgo se dedique al área de especialidades, mientras que el Seguro Social brinde una mejor atención desconcentrando los servicios para destinar el tercer hospital a los habitantes de ocho municipios.

El problema del IMSS radica en que cada año crece el número de asegurados y sus familiares, brindándose cuidados en estos momentos con una capacidad rebasada en más del 20% que seguirá elevándose mientras no se abra el que está en evolución.

Quien vaya a gobernar debe encontrar un mínimo de inconvenientes y la mejor forma de alcanzar este propósito, en este caso, es impulsar una respuesta de las dependencias federales.

COLEGIACIÓN OBLIGATORIA

Un tema que surge periódicamente es sobre la exigencia de las agrupaciones de profesionistas para que la colegiación sea obligatoria, con el discurso que esto los hace mejores, pero lo único que demuestra es la falta de capacidad de quienes están al frente para convencer a sus compañeros y por eso prefieren el camino fácil de la coacción.

Con ellos pasa lo mismo que con las agrupaciones de empresarios que de casi 13 mil que hay en Aguascalientes ni el 15% forman parte de alguna cámara, llegándose el caso que más de alguna está a punto de desaparecer por la baja membresía.

Lo que deberían preguntarse quienes promueven la exigencia de que todo profesionista debe pertenecer a un colegio es el porqué son tan pocos los que se interesan en estar en esos círculos y la respuesta la pueden encontrar en lo que ofrecen y el tipo de beneficio que tiene quien lleva en su tarjeta de presentación que es parte de un colegio.

El presidente de la Federación Nacional de Colegios de Licenciados en Administración, José Alfredo Velasco Nájera, destacó hace dos semanas que en esta entidad hay 18 mil 500 profesionistas de ésta área y de ellos sólo 750 están inscritos.

Esa apatía se percibió a partir de 1996 en que comenzó el retroceso en la colegiación de todas las profesiones, lo que atribuye a que se percibió que pretendían convertirse en una fuerza política, por lo que en los sexenios de Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón se les quitó fuerza.

Es hasta la actual administración que se ha logrado convencer a varios miembros de la Cámara de Senadores para que se cree una ley que haga obligatorio su registro, que según el directivo contribuiría a que las profesiones de México se pongan a la par que la de los países europeos y Estados Unidos.

Frente a esa posibilidad la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies) lanzó la voz de alerta sobre los riesgos de reformar los artículos 5, 28, y 73 de la Constitución General de la República y de emitir la ley de ejercicio profesional sujeto a colegiación y certificación obligatoria.

En la entrevista que concedió a la reportera Carolina Gómez Mena, de La Jornada, publicada el 16 de noviembre de 2014, el secretario general de la Anuies, Enrique Fernández Fassnacht, señaló que la iniciativa atenta contra los derechos humanos y la autonomía universitaria, la colegiación obligatoria “es un tema delicado y nosotros esperamos que no sea aprobado”. Consideró que obligar a los profesionistas a pertenecer a un colegio y evaluarlos continuamente “refleja una desconfianza en las instituciones de educación superior”, además de que estas reformas “violentan el punto 2 del artículo 20 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que establece ‘nadie puede ser obligado a pertenecer a una asociación”. Asimismo, contraviene el punto 1 del articulo 16 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos que determina: “Todas las personas tienen derecho de asociarse libremente con fines ideológicos, religiosos, políticos, económicos, laborales, sociales, culturales, deportivos o de cualquier otra índole” y atenta contra los artículos 1, 3, 5 y 9 de la Constitución.

Los senadores tienen que reflexionar el paso que van a dar, ya que aún cuando aprueben la iniciativa encontrarán en la Anuies la impugnación, que por lo descrito llevarían a los tribunales, toda vez que es una lucha que viene desde septiembre pasado cuando publicaron varios desplegados sobre el particular.

BIEN EL DR. LANDÍN

Después de la intervención quirúrgica a que fue sometido el lunes pasado el doctor Ismael Landín Miranda se recupera satisfactoriamente, por lo que en el curso de este día estará de regreso en su hogar para su restablecimiento total. Desde el primer momento de la hospitalización su familia ha estado a su lado, lo que ha contribuido para que su evolución sea más resuelta y pronto reanude sus actividades profesionales.