Érika Hernández y José Díaz Briseño
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 1-Sep.- En sólo unas horas, Donald Trump colocó al Presidente Enrique Peña Nieto en el centro de la campaña presidencial de Estados Unidos.
Durante el encuentro en Los Pinos con el mandatario mexicano, el candidato republicano reiteró su advertencia de construir un muro en la frontera con México como parte de sus acciones para frenar la inmigración ilegal de mexicanos.
Al contestar una pregunta de un reportero estadounidense, Trump dijo que había hablado con Peña sobre el muro pero no sobre quién lo sufragaría.
Fue recurrente en su voluntad de levantarlo.
“Reconocemos y respetamos el derecho de cualquiera de los dos países por construir una barrera física o un muro, en cualquiera de sus fronteras para detener el movimiento ilegal de personas, drogas y armas”, aseguró Trump.
En la comparecencia ante reporteros, Peña no hizo referencia al muro a pesar de que había sido tema de la plática.
Horas después, cuando el estadounidense ya había abandonado México, el Presidente mexicano emitió un tuit con una precisión: “Al inicio de la conversación con Donald Trump dejé claro que México no pagará por el muro”.
El encuentro entre ambos personajes, con atención mundial, duró 45 minutos y obedeció a una invitación de Peña que agradeció Trump.
“Ha sido un honor tremendo y le llamo a usted mi amigo”, fue como se despidió el republicano.
A Peña se le notó serio, pensativo e inquieto durante el mensaje ofrecido a 200 representantes de medios de comunicación nacionales e internacionales.
Trump viajó a Arizona para presentar por la noche su programa migratorio y ahí, usando otra vez a Peña, cambió la versión sobre el pago del muro.
“México pagará por el muro. Cien por ciento. No lo saben todavía pero ellos van a pagar por él. Y son un gran pueblo y grandes líderes, pero van a pagar por el muro”, aseguró el magnate inmobiliario.
México trabajará con Estados Unidos, insistió Trump, destacando que esa visión se había fortalecido tras su reunión con Peña a quien calificó como “un hombre que me agrada y que respeto mucho. Un hombre que verdaderamente ama a su País, México”.
La campaña de la demócrata Hillary Clinton, también usó al Presidente mexicano para atacar a su rival político.
“Resulta que Trump no sólo se tragó sus propias palabras, sino que también (en México) le ganaron la negociación. Mintió sobre ello”, dijo ayer John Podesta, el presidente de la campaña de Clinton en relación a un tuit de Peña.
Hacia el final de su discurso en Phoenix, Trump atacó a Hillary por no mostrar decisión, y destacó que no viajó a México a pesar de haber sido invitada.
La visita de Trump generó masivas reacciones adversas en México tanto de políticos e intelectuales como de usuarios de redes sociales.