Edgar Contreras / Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO  16-Jun .- La FIFA le entró al quite por la FMF para combatir el “ehhh… puuuto” en el futbol.

Mientras el organismo mexicano acumula multas y se ha topado con pared en sus distintas campañas y estrategias, la FIFA aprobó el protocolo tres pasos que faculta al árbitro para suspender un partido de futbol en caso de que detecte conductas discriminatorias durante la Copa Confederaciones.

Y el grito de la afición mexicana es considerado por la FIFA como homofóbico, más allá de que la FMF argumenta que tiene una connotación distinta.

Fue la FARE Network (Futbol contra el Racismo en Europa) la que se inconformó por el grito de los mexicanos durante la Copa del Mundo de 2014.

A partir de ese momento, la FIFA puso el ojo sobre la FMF, a la que ha multado en 8 ocasiones y el saldo ya alcanza los 2 millones 298 mil 291 pesos.

La FMF ha intentado concientizar a la gente con campañas como “Abrazados por el Futbol” que promueve la inclusión y rechaza cualquier actitud discriminatoria.

En conferencias de prensa, los futbolistas han hecho un llamado a la afición, pero ante el fracaso de sus palabras incluso porteros como Guillermo Ochoa, Alfredo Talavera y Jesús Corona participaron en un spot con el mensaje “#YaPárale”, advirtiendo sobre el posible veto al Estadio Azteca y el daño que la gente podría causarle al Tricolor.

Se mencionó que el equipo podría perder puntos en la Eliminatoria. El veto sería a puerta cerrada sin importar si el Tri juega en otro inmueble.

Pero entre más medidas ha tomado la FMF, la gente grita con más fuerza.

En el Coloso de Santa Úrsula incluso se ha proyectado en la publicidad estática el mensaje solicitando de que se deje de realizar el grito y en los últimos partidos, frente a Honduras y Estados Unidos, sustituyeron a la voz del Azteca, Melquiades Sánchez, y el nuevo encargado del sonido local lanzó un sonoro y grave “México” para contrarrestar la conducta del público.

La FMF no se ha pronunciado. El presidente del organismo, Decio de María, no respondió a la solicitud de presentar su postura.