La proliferación de cotos habitacionales ha inhibido el desarrollo de micro negocios, modificando los hábitos de consumo e incidiendo en un mayor uso del automóvil, consideró Carlos Guillermo Randolph Mora, presidente del Colegio de Urbanistas de Aguascalientes.

Indicó que actualmente hay por lo menos 776 registros de condominios ante la autoridad municipal, y muchos de ellos son los famosos cotos residenciales, en cuyo interior no se encuentran tienditas de la esquina, ni fruterías o tortillerías, por lo que lo condóminos tienen que usar su vehículo, salir y comprar los productos que habitualmente se encuentran en las esquinas de los fraccionamientos y colonias.

Los reglamentos de estos conglomerados residenciales prohíben la realización de este tipo de actividades comerciales, lo que modifica los hábitos de consumo, porque la gente tiene más a la mano el consumo en tiendas de conveniencia, desplazando las tienditas tradicionales.

Se necesita que las instancias gubernamentales generen estrategias y políticas públicas que contribuyan para tener una ciudad más amigable porque la figura de los cotos va en aumento y no necesariamente a favor de una calidad de vida. Información municipal da cuenta de que en 2015 había registrados 776 condominios y se sabe que la cifra va en aumento, destacó.

Reconoció que la gente prefiere este tipo de desarrollos habitacionales porque les representan ciertas ventajas como el tema de la seguridad, porque son lugares en donde pueden dejar salir a los hijos a jugar en áreas comunes, que cuentan con vigilancia privada.

Agregó que es un prejuicio pensar que los cotos son exclusivos de sectores económicos altos, pues se distribuyen por toda la ciudad, basándose sobre todo en la necesidad de crear un ambiente menos violento, pues se contrata seguridad privada.

Sin embargo, en cuanto al aspecto social, los cotos segmentan la ciudad, teniendo como repercusión la limitada convivencia, no se fomenta la generación de microeconomías y las personas se ven en la necesidad de salir en automóvil para adquirir algún bien o servicio.

Finalmente, se pronunció por reorientar el esquema de construcción de viviendas, dejando a un lado este modelo, ya que en unos años más se comenzarán a ver los efectos de que grupos sociales vivan aislados y con una limitada convivencia social, producto del estilo de vida que generan estas reservas poblacionales.