Luego de que el INEGI diera a conocer el pasado 15 de julio los resultados de la encuesta sobre el ingreso promedio por hogar y por entidad federativa 2015, diversos organismos discreparon de esa información, que en nada coincide que el índice de pobreza que maneja el Coneval.

Incluso, los titulares de ambas dependencias, fueron llamados a comparecer ante el Congreso de la Unión, para que explicaran el porque para el INEGI estamos “en jauja”, con un incremento de ingresos en los hogares del 33%, mientras que para el Consejo, la pobreza en nuestro país, sigue creciendo.

Es a causa de esta polémica que ambos organismos se vieron obligados a dar un mensaje a la Opinión Pública, lo que sucedió ayer, en los siguientes términos:

“Por la importancia de contar con la evolución histórica de la medición de la pobreza, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) han convenido establecer un grupo técnico de trabajo que revise los detalles del Módulo de Condiciones Socioeconómicas (MCS-2015), incluidos los cambios operativos para la captación del ingreso adoptados por el INEGI. Este grupo evaluará la posibilidad de poner a disposición de Coneval un instrumento comparable entre 2015 y los años anteriores.

“Por lo anterior, y debido a las condiciones actuales de no comparabilidad del MCS-2015 con años anteriores, el Coneval no publicará en el plazo anunciado la medición de pobreza 2015 a nivel nacional y por entidad federativa ni su evolución.

“El grupo técnico de trabajo INEGI-Coneval también tiene como objetivo fortalecer la coordinación y colaboración a lo largo de todo el proceso del levantamiento de la ENIGH-2016 y las encuestas subsecuentes, así como procurar la comparabilidad de ésta con años previos.

“Lo anterior permitiría continuar la serie histórica que se venía presentando desde 2008. Estos trabajos serán informados oportunamente a la opinión pública, ya que es fundamental transparentar las acciones a seguir para lograr certidumbre en la información que generan ambas instituciones técnicas”.

Así las cosas, ambas entidades se pondrán de acuerdo en las técnicas para medir la pobreza y cuyos resultados sean creíbles para la población.