Promesas de amor, fidelidad y respeto, fueron pronunciadas mutuamente por la encantadora pareja conformada por Daniel Picazo y Karina Hernández Macías, durante sus esposales, enmarcados por el templo de Nuestra Señora del Rosario.
Poco antes de la una de la tarde, Daniel, en compañía de sus padres, Alejandro Castañón Domínguez y Juana de Castañón, encabezaron el cortejo nupcial hacia el altar de Dios, lugar donde el novio con ansia esperó la llegada de su amada.
Finalmente, la hermosa novia hizo su entrada triunfal al lado de sus papás, Marco Antonio Hernández y Graciela Castañón y, una vez que recibió de ellos su bendición, tomó de la mano a su prometido.
El presbítero Eleazar Bernal dirigió a la pareja un emotivo mensaje, en el que recalcó la importancia de formar una familia, cimentándola en el amor que Dios nos tiene. Los invitó fielmente a adoptar ese amor dentro de su matrimonio y a hacerlo crecer día con día para que rinda buenos frutos.
Karina y Daniel intercambiaron sus votos sagrados y se consagraron uno al otro con un enorme convencimiento de conformar un hogar católico entre ambos.
Sus allegados felicitaron a los nuevos esposos y compartieron con ellos una recepción que se llevó a cabo en el Jardín Gran Concordia, para celebrar este importante acontecimiento.