Un día inolvidable fue el que vivieron Eduardo Amezola y Ana Lilia Reyes, pues se juraron amor eterno durante una emotiva ceremonia religiosa.
La celebración del séptimo sacramento de esta pareja, fue enmarcada por la majestuosa Parroquia del Señor de El Encino, recinto que los albergó en compañía de sus respectivos papás y padrinos de velación, de quienes recibieron su bendición.
Ambos jóvenes, con gran certeza, intercambiaron argollas mientras pronunciaban sus votos matrimoniales, instante que fue atestiguado por todos sus familiares y amigos que los acompañaron en este importante y especial momento.
Como símbolo de unión indisoluble, sus manos entrelazadas fueron bendecidas en el nombre de la Santísima Trinidad, quedando consagrados al séptimo sacramento de la Santa Madre Iglesia hasta el fin de sus días, acto sublime que fue celebrado por la concurrencia con numerosos aplausos de gozo.
Luego de la santa misa, se llevó a cabo una recepción que tuvo lugar en un exclusivo lugar reservado para los recién casados, espacio que permaneció por varias horas en un ambiente romántico, que la feliz pareja disfrutó enormemente al lado de sus invitados que como muestra de cariño, alzaron sus copas con el deseo de que permanezcan en una inagotable felicidad dentro de su nuevo hogar.