Heriberto Alcalá Guerrero

Niña de apenas dos años de edad sufrió grave accidente. Sobre su frágil cuerpo cayó agua hirviendo y le provocó quemaduras de segundo y tercer grado.
Bastó un instante de descuido para que sucediera el hecho. Al darse cuenta de lo que había ocurrido, sus padres decidieron llevarla a recibir atención médica y en el trayecto, dos patrullas de la Policía Preventiva les abrieron paso. Esto con el fin de llegar lo más pronto posible al nosocomio.
De acuerdo a la información proporcionada, los hechos se suscitaron ayer en el fraccionamiento Villas de Nuestra Señora de la Asunción. La madre de la pequeña había puesto agua en la estufa, para hervirla. Una acción que a menudo se realiza en infinidad de hogares, sin embargo, no por rutinaria dejar de ser peligrosa. Menos aún, cuando hay niños pequeños en la casa.
Mientras el agua estaba sobre el fuego, mamá y papá se ocuparon en otras actividades y por un instante perdieron de vista a su hija de dos años. Ajena al peligro y movida por su innata curiosidad, la menor se acercó a la estufa y de súbito, el accidente.
Fue un momento de indescriptible dolor para la niña. El agua hirviendo había caído sobre su pecho. Sus padres corrieron hacia ella y al ver la escena, en el acto comprendieron lo que había ocurrido.
Tal fue su desesperación que optaron por no llamar y esperar la ambulancia. Con sumo cuidado subieron a la niña al auto de la familia e iniciaron el trasladado al hospital. En la calle Jerónimo de la Cueva se encontraron con dos patrullas de la Policía Preventiva Municipal. En pocas palabras pusieron al tanto a los oficiales quienes de inmediato, conscientes de la emergencia, decidieron escoltarlos para abrirles paso.
Minutos después arribaron  la clínica 2 del IMSS, en donde la pequeña fue recibida por los galenos y sin pérdida de tiempo le brindaron la atención médica necesaria.
Al cierre de esta edición la niña continuaba delicada de salud.