Una mala alimentación desencadena la diabetes

La mala alimentación, falta de ejercicio, y el abuso en la utilización de dispositivos electrónicos están incidiendo en un mayor número de casos de personas enfermas de diabetes, informó Enrique Ávalos Carrasco, presidente de la Sociedad Nacional de Medicina General.
No es gratuito que México tenga ahora el segundo lugar a nivel internacional de obesidad y sobrepeso, propiciando una gran cantidad de enfermedades, siendo la principal, la diabetes mellitus.
Al dar a conocer la realización del Séptimo Congreso Regional de Medicina General y Familiar, a efectuarse del 14 al 16 de julio, en conocido hotel de la zona ferial, Ávalos Carrasco indicó que muchas veces, las personas no se toman en serio las advertencias de los médicos sobre los riesgos en los que incurren las personas que no se ejercitan y que llevan hábitos alimenticios inadecuados.
“Los pediatras llevan el control de los niños y los mantienen saludables, porque en cuanto comienzan a aparecer síntomas de riesgos, se les alerta a los padres y se toman las medidas pertinentes, pero cuando los dejan de llevar al pediatra, prácticamente se salen de control médico y es cuando comienzan a aparecer padecimientos”.
Dijo que lamentablemente el más común es la diabetes tipo 1, que se ha detectado en menores de 8 años, y que es la consecuencia de una mala alimentación y la falta de ejercicio; “la comida que hay en las escuelas es comida chatarra, los padres les hacen lonches poco saludables y encima de eso, el recreo lo emplean para estar en dispositivos móviles o lonchando, entonces no hacen ejercicio, lo que tarde o temprano les afecta seriamente a su salud”, advirtió el galeno.
México tiene el vergonzoso segundo lugar a nivel mundial de obesidad y sobrepeso lo cual conlleva a que se presenten más número de pacientes con diabetes mellitus: “Estamos hablando de que de cada 10 personas dos tienen diabetes, pero además hay otras dos personas que ni siquiera saben que tienen esta enfermedad porque nunca se han checado y es un padecimiento asintomático, pero cuando el problema avanza, los síntomas son: mucha sed, hambre y cuando bajan de peso es que la enfermedad está desarrollada”.
Pidió no dejar de visitar al médico, cuando menos dos veces por año, ya que con el monitoreo continuo de peso, análisis de laboratorio, permite conocer el desempeño del organismo y detectar cualquier padecimiento muy a tiempo para poner atención especializada.