Una maestría no hace al cirujano

Son necesarios muchos años de preparación: CRA

Leticia Acuña Medina

El Heraldo

Sobre la iniciativa del diputado Oswaldo Rodríguez García para reformar la Ley de Salud del Estado, a fin de que se establezca de manera expresa la posibilidad del ejercicio profesional a los médicos egresados de la Maestría en Cirugía Estética, el Dr. Carlos Rodríguez Anguiano dijo que eso es una aberración, y se presta a la charlatanería en la cirugía plástica, además de que una ley estatal no puede estar por encima de la nacional, refiriéndose a la Ley General de Salud.

Según el legislador, “dichos profesionistas cuentan con reconocimiento oficial acorde a la normatividad de la Secretaría de Educación Pública”; lo que no aclaró el legislador, es que estos profesionistas sólo pueden ejercer la docencia y la investigación, no están capacitados para ejercer la cirugía plástica, observó el galeno.

Y ejemplificó que un cirujano plástico deberá cursar tres años de cirugía general y tres años de cirugía plástica, en cambio la maestría a que se refiere el representante popular, se hace en un año, pero una vez a la semana y en línea, además de que el cirujano plástico debe estar certificado por el Consejo Mexicano de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva y ser miembro de la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica y Reconstructiva.

Rodríguez Anguiano sugirió a los legisladores tener mucho cuidado con las iniciativas de reforma a la Ley de Salud, que podrían fomentar la charlatanería.

Habló de la necesidad de homologar las disposiciones nacionales con las estatales en la materia.

“Es necesario modificar nuestros ordenamientos estatales en materia de salud, a fin de homologar las medidas que la federación ha tomado en esta materia, con el propósito de evitar que se generen malas prácticas, así como afectaciones a los pacientes por parte de quienes no son expertos y carecen de especialización en esta materia”, reiteró.

Comentó que por parte de los especialistas del ramo, ya tienen una iniciativa sobre el particular, siguiendo los protocolos necesarios.