Valiéndose de llamadas telefónicas intentaron extorsionarlo. Y con la misma moneda, con otra llamada, policía y afectado evitaron que se consumara la estafa. Hablaron con el familiar supuestamente secuestrado. Se reportó sano y salvo. La delincuencia no deja de insistir pero cada vez son más los casos en que se frustran las extorsiones.
En este caso tocó a la Policía Estatal asesorar a la persona afectada. Evitaron que un comerciante se trasladara a tienda de conveniencia para depositar varios miles de pesos en efectivo, a una cuenta bancaria provisional. Eran las amenazantes instrucciones que recibió del hampón; de lo contrario, el familiar privado de la libertad sería asesinado.
La situación fue reportada por un testigo. Presenció el momento en que le llamaron al propietario de una ferretería ubicada en la comunidad de Peñuelas. Ya al tanto de lo que estaba ocurriendo, el testigo se trasladó a la Puerta de Acceso Sur solicitando la ayuda de la Policía Estatal.
Llegaron los oficiales al establecimiento y de inmediato brindaron asesoría al ofendido. Para empezar le pidieron que no efectuara el depósito. Luego le preguntaron que si tenía a la mano algún número telefónico para llamar al familiar. Le marcaron y contestó. Con esto convencieron al comerciante de que todo era un engaño para extorsionarlo. El supuesto secuestrado estaba en su hogar.