Advierten notarios de los riesgos de comprar un inmueble que se encuentre en remate, ya que comúnmente este tipo de propiedades se encuentran hipotecadas, y además de las deudas evidentes, podrían estar sujetas a otro tipo de pagos o restricciones para que se puedan escriturar, lo cual implicará al interesado un gasto mayor al que tenía presupuestado para la adquisición del mismo, señaló el integrante del Colegio de Notarios, Javier González Gutiérrez.
“Es común que la gente compre bienes litigiosos, éstos pueden ser inmuebles o muebles, pero es más común que haya juicios sobre los inmuebles, ya sea por cuestiones hereditarias, embargos, hipotecas o gravámenes; de alguna manera siempre hay un riesgo, ya que por el hecho de que tenga un embargo, no quiere decir que sea el único que tiene. Se debe investigar cuál es la situación, porque es común que el remate sea por un embargo, pero también que tenga otro tipo de problemas, como hipotecas en segundo lugar”, subrayó.
El notario explicó que el Certificado de Libertad de Gravamen puede ser un referente del estado jurídico que guarda la propiedad, es decir, si está hipotecada; no obstante, reconoció que dado el plazo que implica para que se otorgue dicho documento, la situación del inmueble pudo cambiar, sin que el comprador se dé cuenta, pudiendo ser víctima de un fraude.
“Con 135 pesos vas a tener la seguridad de que ese bien no tiene embargo, problemas, hipotecas o no fue otorgado en fianza, u otra serie de cuestiones, pero a veces se tardan una semana en dártelo y mientras el dueño del terreno o de la finca puede hacer otra hipoteca por otro lado; para el en día que te dan el certificado, ya tiene otra hipoteca de la cual no te darás cuenta”, recalcó.
Reiteró que si la finca está gravada, quien la adquiere, inmediatamente se convierte en acreedor de dichos compromisos, de tal forma que deberá liquidarlos, ya que la deuda va de la mano con el inmueble; ante ello, dijo que si el interesado pretende aún adquirir la propiedad, es recomendable tener la certeza jurídica de la deuda, incluidos intereses, de tal forma que se pueda llegar a un acuerdo monetario con el vendedor, para que esta cantidad se deduzca de la suma final de la compra.
“Lo ideal es que antes de que des dinero, primero te entrevistes con el vendedor de la casa y el acreedor, para que sepas cuánto debe, para que lo pagues de inmediato; se debe tener la certeza jurídica de la situación real del inmueble que vas a comprar. Es muy riesgoso comprar con hipotecas, embargos o cuando se dio el inmueble como garantía de una fianza; es importante tratar de negociar esos gravámenes y que como comprador tengas la seguridad de que están liquidados, porque el vendedor quiere pagar y no hay seguridad de que la deuda seguirá”, puntualizó.