La falta de control en la quema de pastizales afecta a quienes habitan en las cercanías de lotes baldíos, tal es el caso de la señora Amelia González Serrano, quien ha sido víctima del fuego que ha consumido el jacal con que contaba su hijo.
El final de la calle Poliducto, en la colonia Lomas del Ajedrez, carece de pavimento; la vivienda de esta señora colinda con pastizales por lo cual es proclive a ser alcanzada por las llamas, aunque por fortuna esto aún no sucede, pero se mantiene siempre alerta, pues los restos de pasto quemado prevalecen en la periferia.
“No nos damos cuenta quien será el que prende, si pasaran los niños jugando, o aventarán una bachicha, pero se han dado varios incidentes, mi hijo aquí tenía su jacalito donde se quedaba, le prendieron y se le quemaron sus cobijas y todo, como es puro pasto seco, arde todo de volada”, lamentó.
Reconoció que la presencia policial es latente en el lugar, por lo que no se puede acusar de la falta de vigilancia de la autoridad, que ocurran dichos incidentes, sin embargo, dijo que es importante que alguna instancia pueda atender, ya que podría ocurrir un accidente, en que alguno de los vecinos resulte dañado.
“Se cayó el poste, también lo quemaron y ahí sigue tirado; pero no podemos estar aquí en la puerta vigilando, andamos adentro haciendo nuestros pendientes y nuestro quehacer, hasta que ya nos damos cuenta de que está ardiendo; los policías sí vienen, dan vuelta aquí en la casa y a veces se siguen hacia el monte, pero no por ello deja de haber incendios en este sitio”, afirmó.
Ante ello consideró que es importante que las personas que pasan por este y otros sitios donde abunda la maleza, tomen conciencia del daño que causan al provocar un incendio, ya que podrían afectar la salud de una persona o el patrimonio de una familia.