Noé García Gómez

Marcelo Ebrard Casaubón es un político que tomó por sorpresa a la política mexicana, un personaje joven, con ideas frescas y que retomó luchas históricas de la izquierda, forjado a la sombra de Manuel Camacho, comenzó a tener luz propia cuando desempeñó con éxito distintos cargos en la administración del DF en el periodo de López Obrador, tan fue así que le valió la candidatura y su posterior gobierno al frente de la ciudad.

Fue nombrado el mejor al alcalde del mundo y se ganó el respeto y respaldo de gran parte de la sociedad civil, muchos pensábamos que sería el candidato idóneo de las izquierdas en 2012 y el único que podría ganar la Presidencia de la República, pero no pudo sortear la disputa con López Obrador por la candidatura, unos dicen que por lealtad, otros dicen que por temor, y otros dicen que no quiso ser el causante de la fractura de las izquierdas (que al día de hoy de poco sirve, pues algunos ya se encargaron de no fracturar sino quebrar a la izquierda), la realidad es que aquella decisión valió la desilusión de muchos.

En la actualidad, si los reflectores que tenía cuando desempeñaba el cargo de Jefe de Gobierno del DF trató de convertirse en una razonada y moderada pero real oposición al gobierno federal, ante la estridencia de MORENA y la concertación de la dirigencia del PRD, Marcelo trato equilibrar la agenda política nacional, primero con su oposición al Pacto por México, después por su defensa en el tema petrolero, pero su problema es que tenía razón pero no estructura, sin aquellos reflectores sus argumentos quedaron solo en buenas declaraciones pero poca incidencia ciudadana por la falta de replicadores en los distintos niveles y áreas del país.

Hoy está en una coyuntura que le puede resultar fatal o benéfica políticamente, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación le revocó la candidatura a diputado federal, dicha revocación fue la hecatombe de una larga disputa política que podemos sintetizar en los siguientes puntos.

1.- Después de ser uno de los principales opositores al Pacto por México dentro del PRD, busca disputar la Presidencia del partido, ante la salida de Cuauhtémoc Cárdenas y López Obrador, se comienza a generar la percepción que un liderazgo como el de Marcelo sería benéfico al partido, pero la dirigencia toma las ventajas estatuarias, establece un mecanismo para cerrarle el paso, no convoca a elección abierta a la militancia sino una elección del Consejo Nacional que facilita el acceso a la burocracia, aquí pierde su primera batalla.

2.- Paralelamente, al crecer en declaraciones crean una comisión en la Cámara de Diputados para investigar y culpar a Ebrard de las fallas de la línea 12 del metro del DF, donde la cantidad de recursos gastados en dicha obra son millonarios, el proceso para culparlo es desaseado y escandaloso, Ebrard responde redirigiendo la responsabilidad a Mancera y exhibiendo la faltas en el proceso, además de que expone cómo personal de Los Pinos idearon dicho entuerto; al día de hoy dejó mal parados a los incitadores.

3.-Simultáneamente surge el escándalo de la “casa blanca” de Angélica Rivera, trasciende que Ebrard contaba con dicha información y la filtro a la periodista Carmen Aristegui, ella niega que Ebrard sea su fuente.

4.- Busca dentro del PRD obtener una candidatura a diputado federal, de la misma manera que perdió la dirigencia nacional sin siquiera meter las manos, Ebrard queda fuera de las listas plurinominales, surgen denuncias de que los principales opositores a su candidatura son Mancera y Peña Nieto, en venganza por la línea 12 y la “casa blanca”, respectivamente.

5.- Finalmente obtiene la candidatura a diputado federal por Movimiento Ciudadano, se avizora como el líder de bancada de un bloque de izquierda y perfila su papel de opositor para apuntalarse como un candidato natural a la Presidencia de la República en 2018.

Pero de una manera legalmente burda el TEPJF quita la candidatura a Ebrard por un impugnación presentada por el marrullero Partido Verde Ecologista de México, aliado de EPN, y sustentada en la Ley General de Instituciones y Procedimientos electorales que en su artículo 227 párrafo 5 establece: “Ningún ciudadano podrá participar simultáneamente en procesos de selección interna de candidatos a cargos de elección popular por diferentes partidos”, la clave está en el concepto de simultaneidad, ya que terminó primero el proceso del PRD el 22 de febrero y después, el 1 de marzo, inició la selección con Movimiento Ciudadano, ambos procesos si bien fueron en el mismo proceso electoral no fueron simultáneos.

Al final podrán decir que todos los descalabros a Ebrard han sido legales, pero la realidad es que se han generado en el círculo de gobernabilidad de la Presidencia de la República, hoy el panorama para Marcelo se ve complicado pero en México la victimización es garante de capital político, si no pregúntenle a Obrador, si el desafuero no fue vitamina pura a sus aspiraciones en aquel proceso del 2006.

Hoy está en Ebrard la manera en cómo capitaliza este nuevo golpe.