José Luis Macías Alonso

“No se puede revolucionar sin pasión, sin fe en las ideas y confianza en la capacidad transformadora del hombre”: Jesús Reyes Heroles

Inicia el año dos mil dieciséis y con él los tiempos electorales. Como bien sabe apreciado lector, el próximo domingo 5 de junio los aguascalentenses habremos de elegir a nuestro próximo gobernador, así como a los once presidentes municipales y a los veintisiete diputados de nuestro Congreso local.

A propósito de esto y de varias ideas que han revoloteado en mi mente gracias a la lectura del libro “Orfandad” escrito por Federico Reyes Heroles (le recomiendo ampliamente esta obra que permite hoja a hoja dibujar de carne y hueso a Don Jesús Reyes Heroles, uno de los políticos intelectuales o intelectuales políticos más importantes de nuestra historia; liberal y a la vez rígido, revolucionario y a la vez institucional. Una obra construida con brillante simpleza, imperdible para la comprensión de un excepcional hombre), me vino a la mente aquel emblemático discurso dictado por Don Jesús en junio de 1975, justo un año antes de las elecciones presidenciales, en donde el abogado, en su carácter de dirigente nacional del PRI, hizo una reflexión por demás trascendente para la vida interna no solo de aquel instituto político sino de cualquiera y más que vigente para los tiempos actuales: “No un plan para un hombre, sino un hombre para un plan”.

Tanto en aquellos días como en estos, los partidos políticos deben tener como brújula irrompible de sus actuaciones el cumplimiento a la responsabilidad social que tienen en su carácter de productores por excelencia de las personas que conforman al Estado. En ese sentido, la organización que con ciega torpeza olvida en su ejercicio deliberativo rumbo a una elección la parte programática e ideológica comete un profunda irresponsabilidad antidemocrática. El poder usado sin la finalidad del servicio público es un veneno de letales resultados para quien lo porta y para quien lo recibe, un partido político que concentra su tiempo en buscar personas como simples productos rentables maquillados por el tenebroso, hueco y torpe marketing político y desdeña su compromiso y obligación de pensar la realidad y proponer un mejor futuro, violenta a su propia naturaleza y traiciona al pueblo.

Solo después de proponer las ideas y encontrar las acciones que Aguascalientes requiere para seguir progresando es cuando debemos de revisar, como lo propone Reyes Heroles, a las personas idóneas para cumplir con ese plan. Parece asombroso como dentro de la vorágine de la competencia electoral sustentada en principios democráticos, surgen conclusiones deformadas a los principios rectores de la democracia. Los candidatos no son productos electoreros, son futuros gobernantes, de ahí que, los partidos que postulan al rentable y sacrifican al capaz atentan contra la propia democracia y cargan con la culpa del desencanto que hacia ella muchos mexicanos sienten y además, caen en la falta ética de la obtención del poder, pues se estancan en la malévola y estúpida premisa de llegar a la silla a toda costa, sin importar la responsabilidad que tendrá al que quieren sentar o sin pensar el daño irreversible que al Estado le hacen.

Son tiempos turbulentos donde el poder por el poder ciega la razón de muchos y muestra la esencia buena o mala de los jugadores, sin importar las consecuencias, los partidos políticos deben de mantenerse firmes con su compromiso ante la ciudadanía, claros en su responsabilidad pública y comprometidos en su ejercicio político. Así, los partidos políticos deben de estar listos, en palabras de Don Jesús a: “Tiempos de cambios son tiempos de tensión y hay quienes, bajo distintos signos o con diversas caretas, quieren aprovechar las inevitables tensiones para impedir que los problemas de que provienen sean resueltos, para que el agitar predomine sobre la razón y la tensión convierta, por ansias, delirio, absurda conservación, resistencia al cambio o juegos extranacionales, en carga explosiva para el futuro.”

El PRI ya hizo lo suyo, el pasado 15 de diciembre de dos mil quince acudió a las instalaciones del Órgano Electoral Local para enterar a esta autoridad y en consecuencia hacer del dominio público, su plataforma electoral de la cual hablaremos en próximas entregas, de los demás partidos no hablo por que desconozco y de todos, la historia que está por venir habrá de juzgarlos.

Honremos la democracia, respetemos al electorado, seamos responsables con nuestra función: más ideas y menos marketing. Elijamos a los perfiles que deben de llegar, por sus capacidades y cualidades para hacer los planes realidades, no solo por ser figuras sacadas de una hueca historia hollywoodense.

@licpepemacias