Jimena Larrea 
Agencia Reforma

El agua corre estrepitosamente por el río y parece que pronto salpicará la cámara, el sonido del viento corre por las bocinas, y, a lo lejos, las nubes  brillan con los relámpagos. Pareciera que estoy viendo un documental, pero el rostro asustado de Arlo, protagonista de “Un Gran Dinosaurio”, aparece a cuadro, y recuerdo que se trata de la nueva aventura de Pixar.
Esta película tiene, por mucho, los escenarios más realistas creados por la empresa de animación, hasta el momento. Esto se debe a que la naturaleza juega un papel muy importante en la trama: detona el conflicto principal, es un reflejo de los emociones de los personajes y es también una aliada para su supervivencia.
Para conseguir una buena interacción entre el ambiente y los personajes, Peter Sohn, director de la película y la productora, Denise Ream, utilizaron nuevas herramientas de animación y dieron un giro moderno a las técnicas de producción clásicas de Hollywood.
Entre ellos un catálogo 3D de nubes biométricas, que los animadores eligieron y configuraron para darles una apariencia distinta en cada escena; así como un software especial que retomó información del Servicio Geológico de Estados Unidos para recrear los escenarios de Wyoming, que después fueron perfeccionados y cubiertos con vegetación.
“El río es también muy importante. Me recordó la época de oro de Hollywood, en los 40, en la que había actores en un pequeño bote y 100 personas empujaban un tanque de agua para crear una tormenta. Lo mismo ocurrió en la computadora: construyeron el río, colocaron a Arlo, abrieron un taque virtual hecho de billones de partículas de agua y vimos a los personajes reaccionar”, explicó Sohn.
Para conseguir que el agua expresara las emociones de Arlo, el equipo de “Un Gran Dinosaurio”, construyó el río como una estructura modular cuyas partes se movía independientemente. Mientras que algunas zonas estaban tranquila, las demás podrían moverse rápidamente para proyectar angustia.
Otra técnica clásica llevada a la computadora fueron los ventiladores. Para hacer que el cabello de Spot, el niño-perro, flotara en el aire, los animadores encendieron ventiladores virtuales, y, una vez elevados, acomodaron cada pelo a su antojo.
A diferencia de los escenarios, los personajes de la película se asemejan más a una caricatura. La razón de éste contraste, de acuerdo con Sohn y Ream, es que querían conseguir una respuesta más emocional de la audiencia.
“Denisse nos llevó fuera de la ciudad, yo soy de Nueva York, y me impactó la belleza y el peligro de los terrenos salvajes: ¿Cómo puede la gente sobrevivir aquí?, al tratar de recrearlos empezamos a perder la sensación de peligro y el viaje de Arlo se trataba de superar tus miedos. Arlo es el niño de la película y si lo hacíamos más realistas, eliminaríamos al niño”, aseguró Sohn.

Expertos de Pixar nos dijeron sus escenas favoritas de la película

“Siempre me gustó la escena de Arlo conectándose con Spot por primera vez. Están cerca del agua, el agua está tranquila, como vidrio, y nuestra cinematógrafo peleó por esta toma en la que Spot mira hacia arriba y el río está atrás, tan fuera de foco que sientes que te acercas a Spot y hay un nuevo lado del personaje”, Peter Sohn, director de Un Buen Dinosaurio.

“La escena de Arlo corriendo entre las aves es realmente épica, tiene parvadas de aves, vez la belleza de las nubes y la expansión del horizonte, y es también un momento emocional. Esa escena combina la belleza de la tecnología y la historia”, Denise Ream, productora de “Un Gran Dinosaurio”

“Me gustaría que pongan atención a las expresiones de Spot. Estábamos viendo mucho a los Muppets (durante su diseño) y se nota en la manera en la que abre la boca. Quiero ver si los espectadores lo notan”, Alonso Martínez, animador de “Un Gran Dinosaurio”

Talento mexicano

Alonso Martínez, originario de Monterrey, trabajó en la producción de “Un Gran Dinosaurio”. Su misión fue crear títeres digitales de los personajes que después cobraron vida con ayuda de los animadores.

“Conseguimos que los personajes se mezclaran con los escenarios a través de texturas, la piel de los dinosaurios tiene muchos detalles, como Butch, que tiene cicatrices y todo tipo de detalles y arrugas chiquitas. Aunque los diseños son muy gráficos, las texturas los ayudan a encajar en el ambiente”, explicó Martínez.
Para la película, Martínez dedicó aproximadamente un año al diseño de los personajes y hubo aproximadamente 500 modelos distintos de la escultura digital de los personajes principales.
“Trabajé en Arlo como por año y medio. Entre menos importantes eran los personajes les dimos menos tiempo, para Butch fueron ocho meses y para los personajes que casi no vimos fueron como dos semana”, explicó el animador.
El reto de la animación actualmente, de acuerdo con el regiomontano, es la actuación, lo más difícil de capturar son las emociones de los personajes, destacó.