Silvia Guerra

Los seres humanos somos seres de costumbres y rutinas, por lo que en lo concerniente a nuestra imagen, no haremos una excepción. Son pocas las personas que se atreven a cambiar y evolucionar su imagen ya que a muchos nos asusta lo nuevo o diferente.

A pesar de dedicarme a la consultoría de imagen, en realidad nunca me había atrevido a hacer algo radical en cuanto a mi cabello, hasta el día de hoy. Ayer, al verme al espejo me puse a pensar… ¿Si las víboras cambian de piel y los niños mudan los dientes, por qué yo no puedo hacer también un cambio? Aún y cuando no sea ni víbora, ni infante…

Pues sin pensarlo mucho, por aquello de evitar el hacerme para atrás, tomé la decisión de llamar a una amiga en León para que me hiciera el favor de hacerme una cita con su tan mentada estilista. Hice cita para corte y tinte… Hasta ahora, a pesar de mis añitos, mi cabello tenía su color natural, casi sin canas.

Pues sin más preámbulos, me levanté temprano sin pensar por qué lo hacía, me arreglé y me dirigí a León con mi querida cómplice. Sin poner mucho cerebro en las cosas, escogí color y corte y me lancé al estrellato.

Resultado… Me quedó un cabello corto, a la moda y con la base natural de mi color, un rubio cenizo y tinte con un color rayado en cálidos y fríos. Para el que le sabe a estas cosas me entenderá, para el que no… ¡El resultado me encantó!

Es bueno de vez en cuando lanzarse al ruedo, total, el mundo es de los aventados.

¿Y tú, qué te has atrevido a cambiar?

Saludos.

 

El Poder de tu Imagen.

silvia@consultoriadeimagen.com.mx