Heriberto Alcalá Guerrero

Presuntamente cometió lo inimaginable. Ultrajó a su propia hija, la cual tiene escasos ocho meses de nacida. Y ya se dieron las primeras consecuencias del acto infame. La niña se encuentra en crítico estado de salud, es decir, su vida peligra debido al daño causado en el ataque. En cuanto al presunto responsable, ha sido detenido en cumplimiento a orden de aprehensión girada por un juez.
Enfrenta la delicada imputación de violación equiparada. El sujeto llamado Ricardo, de 23 años, presuntamente atacó a la indefensa bebé, a su hija. El acusado fue detenido el pasado 30 de agosto.
Los hechos quedaron al descubierto cuando personal de la clínica Uno del IMSS reportó que estaban atendiendo a una menor de ocho 8 meses de nacida, la cual presentaba lesiones ocasionadas por lo que podría ser ataque sexual. Llegaron los agentes ministeriales y al enterarse de que los padres de la niña se encontraban con la trabajadora social, de inmediato fueron a entrevistarlos.
Cuestionado al respecto, Ricardo declaró que su hija se había caído de la andadera y se había provocado las lesiones en sus partes íntimas, sin embargo al solicitarle mayor detalle del supuesto accidente, empezó a insultar a los ministeriales. Incluso, los amenazó. Tal reacción, por supuesto, despertó la sospecha. Fue detenido y trasladado junto con la esposa al edificio de la Dirección de Investigación del Delito, donde fue entrevistado por el Agente del Ministerio Público.
En lo que fue ya su segunda versión, el indiciado argumentó que los hechos ocurrieron en el interior de su domicilio ubicado en zona centro del municipio de Asientos. Su esposa salió a comprar material para hacer manualidades y le dijo -al acusado- que la niña estaba dormida, se la encargaba.
Añadió el entrevistado que estaba haciendo ejercicio en una de las recámaras del domicilio cuando detectó que la menor se despertaba. La puso en su andadera, para seguir con la rutina de ejercicio. En determinado momento escuchó fuerte golpe y al revisar a su hija se dio cuenta de que estaba recostada en el piso; que la base de la andadera se había roto.
Luego, al cargar a la menor observó que estaba sangrando de sus partes íntimas; esperó a su esposa y la puso al tanto.
Ambos cónyuges la llevaron al hospital de Pabellón de Arteaga; los médicos les dijeron que la menor requería mayor atención por lo que se trasladaron a la capital, a la clínica Uno del IMSS.
Hasta ese momento se sostenía la versión de la caída pero cuando los médicos la revisaron en el segundo nosocomio, señalaron que la lesión no era producto de una caída. Y lo más grave: Que posiblemente la víctima había sido abusada sexualmente y debido a las lesiones, su vida peligraba.
El AMP solicitó que personal de los laboratorios de Química Forense llevaran a cabo una serie de estudios tanto de Ricardo como de la víctima, descubriendo inconsistencias en la declaración del imputado. Del mismo modo, solicitó al juez orden de cateo para poder ingresar al domicilio, lo que permitió encontrar más evidencias que fueron utilizadas en la carpeta de investigación para solicitar la orden de aprehensión.
El juez de Pabellón de Arteaga otorgó la orden en contra de Ricardo por el delito de violación equiparada y fue detenido por la Ministerial.