LOS ÁNGELES, E.U.- Hubo quien pensó que Juan Gabriel no había muerto o que la urna con sus cenizas no eran del cantautor, sin embargo, ayer se dio a conocer el acta de defunción de Alberto Aguilera Valadez, su nombre real.
En el certificado expedido el 1 de septiembre en la ciudad de Santa Mónica, California, donde ocurrió su deceso, se confirma que su muerte fue por una enfermedad cardiovascular arterioesclerótica, que impide el flujo de sangre al corazón.
Su historial de neumonía, así como la diabetes y la hipertensión, fueron factores que contribuyeron a la mala salud del “Divo de Juárez”, según el documento obtenido por el portal TMZ.
Así, los problemas cardiacos terminaron arrebatándole la vida al cantautor el 28 de agosto en su departamento de Santa Mónica, California, a las 11:30 horas.
A causa de la neumonía, el cantante canceló en varias ocasiones sus conciertos y hace un año fue hospitalizado en Los Ángeles tras un concierto en la ciudad de Las Vegas.
El originario de Parácuaro, Michoacán, creció en Ciudad Juárez, Chihuahua, en donde se colocaron sus cenizas, y al momento de su deceso tenía 66 años.
Quien aportó la información a las autoridades y quedó documentado en el certificado, fue su nuera Simona Hacman, esposa de Iván Aguilera, hijo del cantautor.
El domicilio que también se presentó fue la residencia de La Florida, en donde vive la madre de sus cuatro hijos, Laura Salas.
Además de tener la nacionalidad americana, el hijo de Juan Gabriel, Iván Gabriel Aguilera Salas, de 28 años de edad, fue registrado como mexicano en Monterrey.
“En el 2008 se hizo la doble nacionalidad de Iván Gabriel Aguilera Salas, un joven que nació en Texas en el año de 1988 y que tomó la decisión de registrarse en Monterrey, Nuevo León; hacerse regio prácticamente para obtener su doble nacionalidad”, informó Raúl Guajardo, director del Registro Civil en el Estado.
Iván Gabriel, único hijo biológico de Juan Gabriel, nació en El Paso Texas y es el heredero universal del cantante fallecido de un infarto el 28 de agosto en Los Ángeles. (Staff/Agencia Reforma)