Gonzalo Soto
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 24-Oct .- Si el Gobierno federal hoy necesita un fuerte recorte en su presupuesto y aprieta a los contribuyentes es porque ha sido muy malo ejerciendo el gasto, que ha tenido un impacto casi nulo en el crecimiento y el desarrollo, criticaron especialistas en finanzas públicas.
Durante el Foro Paquete Económico 2017 a Debate, que organiza el Senado de la República, resaltaron que el gobierno ha tenido años de bonanza en ingresos y sin embargo, no lo ha gastado adecuadamente y por eso, hoy enfrenta una crisis presupuestaria.
A pesar del incremento en el gasto, su impacto en la productividad del País ha sido muy baja.
“Al final del día, el problema no es una falta de recursos, que los han tenido, el problema no es falta de dinero para gastar, el gran problema es que cuando los han ejercido no hay ninguna garantía de que generen resultados”, criticó José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).
Detalló que entre 2001 y 2014, el Gobierno federal tuvo ingresos excedentes por 2.2 billones de pesos y pese a ello, un año más tarde la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) arrancó con los recortes al presupuesto.
Además, apuntó que cada año el Gobierno federal le cuesta más a los contribuyentes, lo que evidencia que la inversión pública no ha sido tan eficiente o crecido tan rápido como el aumento en la burocracia del País y otros gastos que no generan demasiada productividad.
“La participación del sector público en el crecimiento en los últimos tres años tiene tasas de crecimiento negativas (…) se gasta más, pero su valor agregado es menor que en 2013”, afirmó.
Al respecto, Mariana Campos, coordinadora del programa de presupuesto de México Evalúa, señaló que el gasto del gobierno ha sido ineficiente desde el momento en que a pesar de una reforma fiscal las autoridades necesitan retirar recursos a través de aprovechamiento de las empresas y organismos del Estado.
“Tenemos un gasto excesivo en algunos rubros superfluos, poco transparente, poco eficiente, que no incide en el crecimiento y muestra nuestras carencias presupuestando”, mencionó.
En los últimos años, dijo, los recortes al presupuesto tampoco han sido un sinónimo de mejores prácticas de presupuesto y análisis del gasto público y por el contrario, tenemos poca información clara sobre la forma en que se gastan los recursos públicos.
Campos añadió que sin un verdadero esfuerzo para mejorar el gasto público, es decir, transparentarlo y ejercerlo en donde sí genera impacto para el crecimiento, no habrá recorte que alcance.