Noé García Gómez

La historia de Latinoamérica está llena de gobernantes del tipo chauvinistas, demagogos y populistas. Una teoría en ciencias políticas desarrollada por Gambetta de las Transformaciones del Estado nos establece que democracias poco consolidadas o con un gran déficit de institucionalidad son mas susceptibles a que puedan ser gobernadas por individuos excéntricos o demagogos.

Lo que hoy nos sorprende es el ascenso de Donald Trump en las preferencias de los votantes republicanos, fue un escenario difícil de predecir por los analistas. El discurso de Trump está basado en ligereza y falsedades. Sus propuestas son erradas y ocurrentes. Sin embargo no parece incidir negativamente en la opinión de parte de los estadounidenses.

Anteriormente vimos que los norteamericanos son propensos en darle importancia al rústico populismo. El antecedente más reciente fue Sarah Palin candidata a la vicepresidencia por el Partido Republicano en la pasada elección presidencial. Hoy un extravagante empresario que comenzó a tomar renombre por su participación en reality shows, además dueño y organizador de Miss Universo.

Esta vez se empieza a vislumbrar una posible y alarmante diferencia, Trump está creando las condiciones y aumentan las posibilidades de ser presidente. ¿Qué nos espera ante este escenario? ¿Cómo debe reaccionar el gobierno mexicano? ¿Cómo deben actuar los votantes mexicoamericanos?

La realidad es que el gobierno mexicano reaccionó tarde a las ofensas que desde el inicio de su campaña emite contra México y nuestros paisanos. Claudia Ruiz Massieu secretaria de Relaciones Exteriores declaro que “la idea de levantar un muro en la frontera es absurda”; después el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, dijo: “lo digo de manera enfática y categórica, México bajo ninguna circunstancia va a pagar por el muro que propone el señor Trump”. Todo en reacción al comentario de Vicente Fox, I am not going to pay for this fucking wall (no voy a pagar ese jodido muro)” y agrego él debería pagar por el muro, él tiene el dinero” muchos le aplaudieron, el pequeño detalle que no recuerdan ni Massieu, ni Videgaray, mucho menos Fox es que estrictamente hablando, ya hemos levantado un muro para Estados Unidos, con el acuerdo llamado “Plan de Acción para la Cooperación sobre Seguridad Fronteriza” El propósito del acuerdo entre EUA y México era crear una “frontera inteligente” (smart border) y modernizar la infraestructura fronteriza para facilitar y controlar el flujo legal de personas y mercancías entre ambas naciones.

La cruda realidad es que después de los ataques terroristas del 11/11 la agenda prioritaria entre estos dos países fue la de la seguridad en la frontera, desplazando la relación comercial.

Es comprensible el temor que la llegada de un desquiciado y estridente demagogo a la presidencia de Estados Unidos y lo que podría afectar y generar en México. Pero una realidad es que si hay un país que tiene instituciones fuertes es Estados Unidos, además de que una cosa es ser candidato y otra actuar como presidente, sino pregúntenle al Bronco.

 

Twitter: @noeg2