Tropezones

Por: Itzel Vargas Rodríguez

Esta semana fuimos testigos de un muy cómico caso de tropiezos políticos. Específicamente la caída de Gabriel Arellano.

Y es que este personaje, que aspira a una candidatura independiente para la Gubernatura del Estado, en un evento se cayó del caballo que venía montando y ¡zaz! En esa caída se rompió un brazo.

Cualquier accidente es lamentable, pero en este particular caso quedaron al descubierto varios aspectos de negligencia en comunicación.

En las redes sociales de Gabriel Arellano, para pronto fueron subidas varias fotografías en las que se podía apreciar al candidato con la cara de sufrimiento y con el brazo atrapado.

La forma en que fue tomada la principal fotografía, dio pie a que esta fuera completamente “memeable” es decir, carne de cañón para que la gente se burlara y editara la original para burlarse.

Y es que el material fotográfico, literalmente parecía como aquellas imágenes que son tomadas a personas víctimas de atropellos o asesinatos, en donde no hay intención más que la de mostrar morbosamente lo ocurrido.

¿Mostrar las imágenes fue un error? Hay varios aspectos. El primero, evidentemente es que a Gabriel le ayudó esta acción para que la gente hablara de él, porque precisamente su aparición y protagonismo en la contienda hasta el momento ha sido muy nulo.

Sin embargo, mostrar la imagen de una forma tan cruda, resulta contraproducente porque cambia la percepción pública de quien es testigo de verla. En este caso, le restó credibilidad, precisamente porque es una imagen morbosa, que se presta en todo sentido a ser usada en broma. Y es ahí donde surge la contradicción, porque el quehacer de una persona que aspira a un cargo a la gubernatura, lleva de por medio cierta seriedad y este hecho rompió completamente con el ideario que mínimamente se espera de un candidato.

Una forma correcta hubiera sido, mostrar simplemente la radiografía y al candidato en el hospital, como finalmente se hizo, relatando lo ocurrido pero sin hacer uso de la fotografía del momento del agravio, porque esta fue la que rompió con todo tipo de seriedad.

Es una lástima que haya ocurrido un incidente así, porque en campañas electorales un día cuenta mucho, y sin duda a este candidato le merma bastante estar unos días recuperándose, pero sin duda alguna esta caída, marcará un antes y un después en su campaña no por el tiempo perdido, sino por el impacto generado. Que no precisamente alentará la afición o popularidad pública positiva, sino más bien, reanimará la percepción de burla sobre este candidato.

Muchas personas piensan que por contar con cuentas de redes sociales es fácil publicar cosas para generar interacción, pero lo cierto es que en política, todo tiene un trasfondo, forma es fondo y viceversa, y cualquier publicación debe ser muy meditada, planeada en su mensaje y sobre todo en su contenido, porque cualquier error pequeño se sale de las manos.

Que siga la carrera electoral, esto cada vez muestra más historias para el anecdotario.

Itzelvargasrdz@gmail.com /  @itzelvargasrdz