Dulce Soto
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Los dedos de la mano no se deforman por “tronarlos”, pero la forma en que se jalan sí puede dañar el ligamento y la cápsula de la articulación, afirma María del Carmen García, ortopedista del Hospital General de México.
“El sonido que se emite al tronar los dedos, cuando uno elonga las articulaciones, son burbujas de aire que por cambios de presión se forman dentro de las articulaciones y al momento de hacer el estiramiento producimos una compresión y truena la burbuja”, explica.
La también traumatóloga señala que las personas disfrutan de tronar sus dedos o el cuello porque al hacerlo disminuye la presión que existe en la articulación y se experimenta una sensación de alivio.
Si los movimientos son bastante bruscos, señala, puede incidir en la artrosis, una patología reumática que lesiona el cartílago articular.
“Estamos hablando de un desgaste articular, en el cual ya existe una alteración a nivel del cartílago, se produce, más o menos, a los 20 años de estar tronando los dedos”, dice.
García subraya que tronarse los dedos no debe ser doloroso, pero si se presenta alguna molestia u otra articulación truena sin causa aparente, es una patología.
Menciona que las rodillas son una de las partes del cuerpo que más desgaste articular sufren, causado por actividades cotidianas, por realizar ejercicio en exceso o por la edad.
“Pero si son jóvenes y no hacen ejercicio y les truena de todas maneras puede ser por una patología”, concluye.