Existe la factibilidad de que los tribunales de arbitraje laboral pasen a depender del Poder Judicial del Estado, toda vez que dichos juzgados se encargan de impartir justicia. Hasta el momento no existe ningún proyecto en este sentido, pero en términos de viabilidad, son perfectamente compatibles el Poder Judicial y dichos tribunales, señaló el magistrado presidente Juan Manuel Ponce Sánchez.

Tras la conclusión de la Revolución Mexicana, las dos grandes masas sociales, los obreros y los campesinos, tuvieron en las juntas locales y en los tribunales agrarios, ambos dependientes del Ejecutivo, una interacción histórica muy importante, porque fueron los responsables de repartir los beneficios de la lucha armada.

Para entonces era indispensable que dependieran del poder Ejecutivo, porque aunque su función es de naturaleza jurisdiccional, ambos llevaban, y llevan aún, una carga de carácter político.

Hoy, la situación es diferente, explicó el magistrado presidente, ya que las juntas locales, los tribunales laborales y los tribunales agrarios, su función es la de impartir justicia y en el país, el poder responsable de esta tarea son los poderes judiciales, por ello, es factible que pueda ser reasignada esta tarea al Poder Judicial, aunque acotó: “En el caso de las juntas locales, al igual que las federales, se requeriría de una reforma a ordenamientos federales y sería a cargo del Congreso de la Unión, pero en el caso específico del tribunal de arbitraje, ese sí sería una determinación local, es decir, la cámara de diputados tendría en sus manos que los tribunales de arbitraje pasaran al Poder Judicial”.

Explicó que el tribunal de arbitraje es el encargado de impartir justicia exclusivamente entre trabajadores al servicio del estado y las entidades de gobierno.

En el caso de Chihuahua, fue reformado a nivel local y asignado el tribunal de arbitraje al Poder Judicial, se crearon salas de audiencias y hay una mayor independencia y transparencia en la justicia que imparten estos tribunales.

Por otro lado, indicó que en la reciente reforma del 2012, la última reforma laboral, académicos y sectores relacionados con el tema de la justicia, creyeron que sería una reforma de fondo y que tocaría el tema de la dependencia de tribunales laborales, porque desde hace muchos años ha sido un clamor darle mayor independencia a este tipo de tribunales, sin embargo, la reforma no tocó el fondo del tema y se quedaron como están.

Consideró que las juntas locales y los tribunales de arbitraje, al depender del Ejecutivo, hay una gran fuerza política que las envuelve, “y hace que la participación de la política en las decisiones de las juntas, puedan verse o no afectadas, desde hace muchos años se ha pretendido esta independencia”, dijo el magistrado presidente quien expresó que sí se puede lograr la independencia de esos órganos, ya que “son órganos que imparten justicia y los órganos que imparten justicia deben estar en el órgano de impartición de justicia que son los poderes judiciales”.

Sin embargo, reiteró, se requiere reestructurar el sistema laboral en México, se necesita que el Congreso de la Unión reforme la Constitución y el tema de la Ley Federal del Trabajo, para efecto de transferir la dependencia de estos tribunales al Poder Judicial.

“Mi opinión es que los tribunales laborales, cuando se quiera fortalecerlos, deberán pasar al Poder Judicial, porque ahí se sustraerían de intereses políticos, se garantizaría la permanencia en sus puestos de trabajo al personal que los opera, y sus decisiones serían autónomas. Seguramente tendrían segunda instancia ya que ahora mismo, al ser órganos de impartición de justicia tripartitos, gobierno, empresarios y trabajadores, sus decisiones son inatacables y sólo tienen como medida de contención el juicio de amparo. En el Poder Judicial sería un juez el que determinara y habría segunda instancia”, dijo.