Noé García Gómez

El grito

El jueves por la noche me disponía a ver una serie de televisión, prendí la TV y antes de poner el NETFLIX vi que estaba por iniciar el tradicional Grito de Independencia. Ahí estaba el Presidente Enrique Peña Nieto junto con su esposa e hijos en el balcón de Palacio Nacional.
Las tomas de televisión enfocaban poco a los asistentes a la plancha del Zócalo, pero en los escasos segundos y algunas tomas cerradas se podía ver que debajo del balcón estaba una especie de Área VIP, que era el principal publico del presidente, detrás se veía los cientos de asistentes donde se notaban con cara de cansancio o fastidio, muchos con sombrero (pocos habitantes del DF acostumbran a usar sombrero) y se veían letreros con letras grandes pareciendo que estaban divididos (respaldando las versiones que decían que “trasladaron”, mejor dicho acarrearon del EDOMEX e Hidalgo) esto se notó en el sonido ambiente e imágenes. Cuando el presidente grito la tradicional arenga, se escuchaba un ruido leve de la multitud, más no las tradicionales respuestas del ¡Viva! Y las caras cuando respondían eran más de autómatas que de entusiasmo.
Tal vez por el semblante del Presidente fue serio y duro, con la mandíbula tensa y los ojos penetrantes (algo parecido a la visita de Trump) una peculiar imagen llama mi atención (pueden ver el video en youtube) cuando toca las campanas las realiza de manera tosca y al final avienta la cuerda (como cuando un niño berrinchudo avienta los juguetes cuando está enojado), cuando Angélica Rivera, esposa del Presidente nota esta actitud, sonríe (sabiendo que son observados por millones de personas y mostrando sus tablas y conocimiento de que las cámaras resaltan todos los gestos) sonriendo y con dominio de la escena, lo abraza y lo toma del brazo esperando tranquilizarlo, lo mismo hace una de sus hijas que le dice algo al oído, lo que logra provocar una pequeña y breve sonrisa.
Nunca había visto un Grito del 15 de Septiembre tan frío y vacío, pero tal vez refleja el momento que vive la clase política que gobierna en el Ejecutivo, aislada, separados, pero a su vez molestos e incómodos por no esperar la respuesta deseada de a quienes creen gobernar.
Las secuelas de la visita de Trump continúan
El feeling de Peña Nieto para respaldar candidatos en campaña está que “arde”, pregúntenle a Lorena Martínez. Por tanto Trump vio la efectividad del rating de su visita a México y cómo lo ayudó para acercarse en la encuestas a Hillary Clinton que dice que quiere ver de nuevo al presidente de México a como dé lugar, y ese lugar quiere que sea Nueva York, lugar de residencia del excéntrico candidato republicano, Peña Nieto tiene contemplada una visita a ese estado de EUA para asistir a la Asamblea General de la ONU y ya veremos cómo se desarrolla, y qué ingeniosa estratagema prepara Donald Trump para sacar provecho y cómo responderá la vilipendiada oficina del Ejecutivo Federal.
La Asamblea Constituyente de la CDMX
Está por instalarse la asamblea constituyente que elaborará la Constitución Política de la Ciudad de México, y le digo amigo lector, parece un acto para el ego de la clase política nacional que en verdad un acto de trascendencia política, dicen y dirán que por fin se hará justicia y que tendrán una Carta de vanguardia, pero la realidad que lo mas trascendente que harán (y para mal) es que ampliarán la burocracia política; así es, están ansiosos de establecer ayuntamientos con sus integrados regidores y síndicos, por supuesto con sueldos y recursos como lo “merecen”, grandes y abundantes, todo a costa del contribuyente; así tendrán un salario que rondará los 80mil pesos, gastos de gestión, casa de gestión, celulares, gasolina, vehículos, oficina, secretarias y asesores para realizar su trabajo partidista… cof, cof,… perdón, político.
Entre los “próceres” constituyentes están tres aguascalentenses Armando López Campa, Manuel Enrique Díaz Infante y Augusto Gómez Villanueva… Sin comentarios.
Twitter: @noeg2