Todavía no le dan salida al convoy que llevará a los nuevos defensores de la Patria a la Ciudad de México, cuando otros ya merodean en los andenes, en espera de que empiece a formarse el tren que tendrá como destino 2016, lo que presagia una competencia sin límites para apropiarse de los alojamientos principales.

El domingo pasado fue una jornada de exposición de quienes más se mencionan para figurar como candidatos a la gubernatura, por lo que fue normal observar las expresiones de simpatía de quienes estaban en las casillas a donde acudieron a votar, lo cual fortalece su interés de participar en lo que se prevé será una competencia muy reñida al interior de los partidos y en la elección constitucional.

Lorena Martínez Rodríguez y Miguel Romo Medina, por el PRI, y Martín Orozco, Fernando Herrera y Juan Antonio Martín del Campo, del PAN, son los nombres que más se escuchan en los medios y se vigorizan en los mentideros.

Los comicios para diputados federales los aprovecharon para hacerse presentes adentro y afuera de las casillas, lo que técnicamente no son actos anticipados, puesto que estaban ahí para cumplir con un deber cívico, pero sus conocidos aprovechan para brindarles el calor que requieren en esta etapa.

Fiel a su estilo, Lorena Martínez no ocultó su intención de ir tras la gubernatura. Lo ha dicho en otras ocasiones, pero esta vez adquiere una connotación especial, puesto que al terminar el tiempo de espera, entrará de lleno a la liza. Subrayó que Aguascalientes está preparado para ser gobernado por una mujer, y de conseguirlo sería la primera en la historia de la entidad, luego que fue la segunda mujer en ser electa como presidenta municipal.

Como militante y exdirigente del Partido Revolucionario Institucional, conoce perfectamente las reglas, por lo tanto, estará en espera de que se den a conocer para tomar las decisiones correspondientes, dejando en claro que sabrá respetar los acuerdos. La época actual asegura mayor participación de la mujer en puestos de responsabilidad, en lo que Martínez Rodríguez ha tomado la delantera tal como se acredita en su currículum vítae, por lo que de alcanzar ese objetivo es porque se ha preparado para ello.

Miguel Romo Medina llegará a la competencia en plena madurez intelectual, luego de haber cubierto todos los cargos habidos y por haber en el estado y en diversas dependencias federales, por lo cual, si su partido se inclina por su postulación será la culminación de una trayectoria exitosa. Un personaje carismático que sabe avenirse a cualquier circunstancia es su mejor carta credencial y que la sociedad conoce perfectamente. Al igual que Lorena, ha sido dirigente del PRI, por lo que llegado el momento sabrá apegarse a lo dispuesto por el partido; mientras tanto, intensificará su asistencia en los actos que tengan lugar en el estado.

Para Martín Orozco es la segunda oportunidad y esta vez en un ambiente totalmente distinto a lo que vivió en 2010, por eso llega con mayor conocimiento de los manejos internos y externos del Partido Acción Nacional. Quiere ser gobernador y lo ha manifestado desde 2007, de manera que para nadie es un secreto el propósito que hay con sus constantes apariciones, las cuales serán más intensas en lo que resta del año. Con mayor experiencia y en otro escenario estará en condiciones de disputar la candidatura.

Como competidores están Fernando Herrera y Juan Antonio Martín del Campo. Herrera ha trabajado desde las bases su intención de figurar, por ello es menos visto en los medios locales, sin embargo, el cargo que ostenta como coordinador de los 38 senadores panistas le da un aparador nacional e internacional suficiente para estar en la atención de los ciudadanos; en tanto, Martín del Campo se dedica a cumplir sus funciones al frente del ayuntamiento, confiado en que su respuesta a la ciudadanía sea la llave que le abra las puertas del palacio adyacente.

Los nombres descritos son los que están en el espacio público, esto no significa que sean los únicos porque en política puede haber un “caballo negro” y es el que viene a cambiar el estado de cosas, por consiguiente, cabe recordar que aquí no hay encartes no descartes, y como dijera el de junto: “el que respira aspira”.

A LA EXPECTATIVA

Una tradición muy arraigada es que las miradas se fijen en aquellos que van por la finca que fue propiedad de la familia Rincón Gallardo, pero debe tenerse presente que para 2016 será un año de elecciones generales, de manera que además de los pretendientes a la gubernatura habrá 11 presidencias municipales y 27 diputaciones en juego.

En lo que concierne a Aguascalientes capital, se dice que el alcalde es una especie de vicegobernador, en virtud de que la comuna alberga a casi el 80% de la población del estado, además de que su manejo financiero es infinitamente superior al conjunto de los otros 10 municipios, y como figura mediática compite con el titular del Poder Ejecutivo, por lo que políticamente adquiere un nivel que no tienen los demás funcionarios.

Dentro de esta gama están otros puestos bastante atractivos, como ser parte del ayuntamiento, ya que en el caso de la ciudad capital los regidores y síndicos reciben un ingreso cercano a los 50 mil pesos mensuales y en los otros municipios van de los ocho mil hasta los 20 mil pesos, aparte de lo que significa estar en la ruta del poder, por ende, son demasiados los que quieren estar ahí, al igual que en las “plurinominales” de las planillas cuyos partidos tienen menos oportunidad, porque a la hora del reparto se les incluye con los mismos derechos, ingresos y obligaciones que los de mayoría.

Atrás de ellos hay una cauda de interesados en ocupar un lugar en la administración pública y que son centenares, de manera que demasiados se mueven en torno a quienes van aparte de la gubernatura, ya que esto les da protección laboral y económica por seis y por tres años.

En condiciones diferentes están los que anhelan una diputación, porque dependen de las circunstancias que se manejen a la hora del “palomeo”, ya que muchas veces tienen la promesa de que estarán en la lista y a la hora de la verdad los quitan para dar cabida a un compromiso o alguien que de última hora se encabritó porque no lo tomaron en cuenta y exige que al menos le den una diputación. Con ellos son menos los cercanos, porque cada uno de los 27 que integrarán la nueva Legislatura, busca que sus allegados tengan un lugar, sea como funcionario, asistente o secretaria, lo que reduce las posibilidades.

Candidaturas a las alcaldías y diputaciones vienen un paso atrás de la gubernatura, pero ninguna desdeñable, y menos si se tiene en cuenta que de los tres de los aspirantes a la “grande” fueron presidentes municipales, otro está en funciones y el quinto fue candidato, además que cuatro de ellos han sido diputados locales y Lorena diputada federal, mientras que Romo Medina, Orozco Sandoval y Herrera Ávila son senadores actualmente.

Un historial que fortalece la idea de que todos los espacios tienen la importancia que le quiera dar el que lo ocupa y que el “sacrificio” que hagan hoy los puede proyectar a estadios superiores.