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Agencia Reforma

En 30 años, Microsoft México pasó de ser una empresa con 5 personas y 80 cajas de Office a una plantilla compuesta por 500 empleados y sus propias oficinas en Santa Fe.
Sin embargo, el camino no ha sido fácil. A lo largo de tres décadas, la subsidiaria ha tenido que sortear factores como crisis económicas y sociales, el surgimiento de nuevos competidores y la llegada de dispositivos móviles que superaron ampliamente las ventas de los equipos de cómputo.
Por ejemplo, Juan Alberto Gónzalez, ex director general de Microsoft México, recuerda lo complejo que fue para la empresa el cambio de siglo.
“El año 2000 fue un reto porque vino toda esta idea de que el mundo se iba a acabar, que los sistemas computacionales iban a caer, iba a ser el Apocalipsis. Había razones técnicas de por qué podría pasar: los sistemas estaban en dos dígitos y con la llegada del año 2000 iba a cambiar. Hubo que hacer muchos cambios en los campos de los programas que tenían nuestros clientes y asegurarles que todo iba a funcionar, así que fue una época difícil”, relató.
Pero para durar 30 años y pensar en 30 más, no sólo hace falta un buen producto o un plan estratégico bien establecido, también ganas de quedarse y enfrentar nuevos retos. Hoy en día, el precio del dólar.
“No podemos decir: por el dólar no estoy invirtiendo. Es el nuevo escenario del mercado y la tasa que nos corresponde, no es nuestro trabajo especular con monedas, nos toca trabajar”, aseguró Jorge Silva Luján, director general de Microsoft México.
Actualmente, dentro del panorama de Microsoft a nivel mundial, la subsidiaria en el País está entre los primeros 15 lugares y lucha por posicionarse entre los principales 10.
Y para afanzarse completamente, la compañía no sólo pone atención a las ventas y los ingresos que registran en el País, también se ocupan del entorno social de éste.
En una visita realizada por Satya Nadella, CEO de Microsoft, al País, el directivo anunció que durante del resto del sexenio, la empresa invertirá mil millones de dólares en programas dirigidos a jóvenes, al desarrollo económico y a poblaciones vulnerables.
Así, la compañía busca que los 30 años sean tan sólo el inicio de una larga estancia.