A pesar de los altos rendimientos por más de seiscientas toneladas de ajo blanco cosechados aquí con muy buena calidad y tamaño correspondientes al vigente ciclo otoño-primavera, el gerente del Comité Sistema Producto de esta especie, Hostilio Torres Robles, declaró a este sector en un estado de incertidumbre a causa de la alta producción china de esta variedad y que mantiene a los mercados sin establecer precios de comercialización.

Adicionalmente, denunció devastadoras pérdidas económicas en la cosecha del ajo en su variedad jaspeado, ya que en los campos aguascalentenses se perdieron entre el 35 y 80% de la producción en las diferentes zonas de cultivo, a causa del intenso calor registrado, motivo por el cual se solicitará el apoyo federal y estatal de las autoridades agrícolas.

En entrevista con El Heraldo, Torres Robles precisó que el 80% del ajo blanco se encuentra cosechado en Aguascalientes, pero el gran problema radica en que este año, China cultivó un 20% más de esta variedad, que representa prácticamente toda la producción mundial, lo que tiene muy nerviosos a los mercados y habrá que esperar todavía este mes de junio para definir los precios internacionales y los requerimientos de los países.

Agregó que los productores de ajo blanco que este año sembraron sesenta hectáreas, se encuentran inquietos porque quieren exportar y no se sabe cómo se comportará el mercado internacional.

En cuanto al ajo jaspeado, informó que se hallan en el proceso de cosechar esta variedad, cuya planta sufrió serios problemas a causa del clima cálido, ya que éste necesitaba de muchas horas frío. Se sembraron más de 140 hectáreas de esta especie.

Estimó que las pérdidas de ajo jaspeado oscilan entre un 35 y un 80% de la cosecha, dependiendo de los productores, lo cual representa una catástrofe para el sector y se espera que la Sedrae y la Sagarpa gestionen recursos para apoyarlos.

Hoy en día, los municipios que cultivan el ajo en estas dos variedades y vía sistema de riego, son Rincón de Romos, Tepezalá, Asientos, Cosío y Pabellón de Arteaga, motivo por el cual los productores se encuentran en una completa inquietud, ya que algo similar ocurrió hace dos años, aunque por causas diferentes, en aquel entonces fue por exceso de lluvia y ahora por calor intenso.

Este ciclo otoño-primavera correspondiente al periodo 2016-2017 tiene una durabilidad de siete meses para el ajo blanco y de ocho meses para el ajo jaspeado, puntualizó.