La sociedad civil deberá pedir cuentas a los legisladores locales para decidir si va a volver a votar por ellos o no, ya que la reelección no debe convertirse en un pase automático a que sigan en el cargo otro periodo, recibiendo órdenes de sus partidos, señaló Francisco Ruiz López, presidente de Coparmex Aguascalientes.

Refrendó el interés del organismo para conocer a fondo la tarea que los diputados están cumpliendo y ser un vehículo para que más ciudadanía conozca los resultados que están dando, si los hay.

En ese sentido, sostuvo que Coparmex mantendrá sus puertas abiertas para que con toda oportunidad los integrantes de la LXIII Legislatura platiquen qué hicieron y en su caso, expliquen las razones de no hacer su trabajo, ya que hay compromisos que aún no han cumplido, si bien están a tiempo de hacerlo.

Recordó que tan sólo a Coparmex le tienen frenadas tres iniciativas: la primera es la relativa al tema de Anticorrupción que ha avanzado, sin embargo, no se ha movido un dedo para tomar en cuenta las observaciones que el empresariado hizo a través del Comité Ciudadano Anticorrupción para modificar puntos específicos.

La segunda es la de transporte púbico, que definitivamente está congelada supuestamente por estar en espera del Plan de Movilidad; sin embargo, “el tema es muy sensible como para que la diputada Guadalupe de Lira Beltrán no consiga avanzar y si no puede pues que pongan a otro diputado en esa comisión”, agregó.

La tercera es la iniciativa relativa al Emprendimiento e Impulso Empresarial, que tiene ya cinco años y anualmente “vamos, la renovamos y la volvemos a presentar”, puntualizó Ruiz López.

Reiteró que Coparmex es organismo de puertas abiertas donde siempre se podrá platicar con el empresariado ahí representado y hacerlo partícipe del trabajo desarrollado; dependiendo de los resultados “habrá voto de premio o de castigo”.

El líder de Coparmex recordó que la reelección de legisladores fue una iniciativa que nació de la sociedad civil, pensando en que éstos toman decisiones con base en sus partidos, pero si un legislador trabaja bien y quiere seguir haciéndolo, no debe depender de su partido, sino de la sociedad a la que sirve.

Si hace un buen trabajo, la ciudadanía lo va a premiar recontratándolo y en este momento se aproxima el escenario en el que se tendrán que empezar a reflexionar las decisiones a expresar en la jornada electoral, para la que falta menos de un año.